El Consorcio de Aguas de Bilbao Bizkaia (CABB) ha abordado un proyecto de virtualización además de poner en marcha un plan de contingencias para los servicios de Tecnologías de la Información. El Consorcio de Aguas gestiona tanto el abastecimiento de agua potable como del saneamiento de las aguas residuales de, aproximadamente, un millón de habitantes de Bizkaia.

Por un lado, el Consorcio de Aguas ha contado con la provisión de servicios por parte de Omega Peripherals, en calidad de consultor técnico y como integrador, con VMware como la tecnología seleccionada. “Nos decantamos por la virtualización por las ventajas que nos ofrecía: concentración, mejor rendimiento de la plataforma, reducción de costes, control de la proliferación de máquinas, facilitación de los diseños de contingencia y un aprovisionamiento de servicios mucho más ágil”, según destaca José Luis Unzueta, director IT del Consorcio de Aguas de Bilbao.

El proyecto ha permitido al Consorcio de Aguas centralizar y consolidar, bajo una única infraestructura, 60 servidores y los servicios oportunos además de garantizar su disponibilidad. Ha contado para ello con VMware View y ThinApp, que han permitido virtualizar los escritorios para ofrecer acceso remoto desde PC o clientes como tablets. También se ha modernizado la infraestructura de servidores corporativos existentes con mayor capacidad de proceso.

Por otro lado, dicho plan de contingencias ha contemplado el desarrollo e implantación de los proyectos necesarios para asegurar el retorno a la situación anterior en caso de que cualquier proceso crítico tenga una indisponibilidad. El Consorcio de Aguas cuenta con ubicaciones físicas en Bilbao, una Estación de Tratamiento de Aguas Potable (ETAP) en Arrigorriaga y una planta Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) en Sestao. Todas ellas están integradas en el plan de contingencias, están conectadas entre sí y disponen de infraestructuras consolidadas de almacenamiento, virtualización y alta disponibilidad. Las oficinas centrales cuentan con 46 máquinas virtuales en cuatro nodos físicos y ocho servidores virtualizados en dos nodos físicos en cada una de las plantas depuradoras.