Ha sido la noticia del fin de semana: Meng Wanzhou, CFO de Huawei (en la foto), arrestada en el aeropuerto de Vancouver (Canadá) por petición del gobierno de Estados Unidos que quiere llevarla ante los tribunales por facilitar los negocios de la firma china con Irán. Una acusación que también recibió otro fabricante chino, ZTE, pero sin tanto escándalo mediático de por medio. La operación parece de película -la rehén es hija y probable sucesora del fundador de la compañía Ren Zhengfei-, pero muchas veces la realidad supera a la ficción. Y es que, detrás de esta detención hay una guerra tecnológica-comercial (encubierta).

La política proteccionista de Donald Trump, mediante la imposición de tarifas aduaneras a las exportaciones chinas a su país, va a la par de una batalla de altos vuelos que tiene como telón de fondo la confrontación GAFAM (Google, Apple, Facebook, Amazon y Microsoft) vs. BAT (Baidu, Alibaba y Trecent). Y como episodios más de “andar por casa” el reciente el bloqueo de la compra de NXP por parte de Qualcomm y el ascenso de las marcas chinas en el mercado de los smartphones.

En el caso de Huawei (entre las principales en este negocio de los teléfonos inteligentes), ya se han paralizado algunas acciones como el despliegue de redes 5G tanto en Estados Unidos como en Australia (algo que también ha afectado a ZTE). No quieren que un activo tan importante como las comunicaciones tenga componentes tecnológicos de proveedores chinos. Su argumento es que esta infraestructura podría contener software espía que pondría los datos de los ciudadanos norteamericanos a merced de las compañías asiáticas.

Meng Wanzhou, directora financiera de Huawei, detenida en el aeropuerto de Vancouver.
Meng Wanzhou, directora financiera de Huawei, detenida en el aeropuerto de Vancouver.



Reacción del Gobierno chino
Mientras tanto, Meng Wangzhou ha pedido ser liberada por razones de salud y el viceministro chino de Asuntos Exteriores, Le Yucheng, ha convocado al embajador estadounidense en China, Terry Branstad, para presentar sus propuestas por este arresto. “Lo que Estados Unidos ha hecho viola severamente los derechos e intereses legítimos de la ciudadana china, y la acción es de índole vil en su naturaleza”, afirmó Le en una declaración que recoge la agencia estatal de noticias china Xinhua.

La detención de Meng deja en el aire la tregua pactada la semana pasada entre Washington y Pekin para resolver su conflicto comercial.