La y la han llevado a cabo un sobre los sectores de telecomunicaciones y de contenidos audiovisuales, incluyendo una radiografía económica de ambos en términos de producción, empleo y productividad, así como una encuesta que refleja los retos a los que las compañías consideran que se enfrentan.

Tal y como ha explicado Raúl Mínguez, director del Servicio de Estudios de la Cámara de Comercio de España (en la foto), el objetivo era tener una visión detallada de ambas industrias y para ello recurrieron a una valoración macroeconómica basada en informes de consultores y organismos como el INE. Estos datos se complementaron con una encuesta a 450 empresas de todo el territorio empresarial y diferente actividad dentro de cada sector.

Atendiendo a los resultados obtenidos en Telecomunicaciones, Mínguez ha subrayado la caída del peso del sector en los últimos 10 años en términos de valor añadido bruto (VAB), representando un 1,4%.

Raúl Mínguez, director del Servicio de Estudios de la Cámara de Comercio de España.
Raúl Mínguez, director del Servicio de Estudios de la Cámara de Comercio de España. Cámara de Comercio de España.

En empleo, la trayectoria también es descendente con un porcentaje del 0,5% de la ocupación total de la economía española. El directivo explica que esta tendencia a la baja es habitual en Europa, pero en España el peso siguen siendo mayor que en otros países como Alemania, Francia o Italia, solo superada por el Reino Unido.

Respecto a la productividad, este parámetro sube a partir de 2015. De hecho, en 2018 más que duplica la de la economía española en general. Esto quiere decir que se trata de un sector productivo, el mayor de nuestro entorno y está por encima de la media del viejo continente. Su tejido empresarial no ha dejado de crecer desde 2008: más de 6.500 empresas, lo que implica un ascenso de un 60%.

Respecto al impacto que tiene esta industria, el directivo asegura que el peso real del sector telco a través de relaciones internacionales en términos VAB representa el 3,3%, en tanto en cuanto demandante de servicios de otros campos de actividad. Además, refleja un efecto multiplicador sustancialmente muy alto que se cuantifica en cuestiones laborales: por cada empleo creado, se generan 5,32 puestos de trabajos inducidos. En otras palabras, tiene gran capacidad de arrastre y palanca de otros ámbitos productivos.

En definitiva, se presenta como uno de los sectores clave para la recuperación.

Inversión, financiación, competencia y déficit de personal

Por otra parte, según los datos de la realizada por la Cámara de Comercio más del 43% de las empresas consultadas indican que el nivel de competencia es muy elevado, “algo que va a asociado a mayor productividad”, ha recalcado Mínguez.

Asimismo, los participantes aludieron a la problemática de conseguir financiación y a una clara vocación internacional. También más de un tercio de las telco invirtieron en I+D+i y en recursos humanos, como actores indispensables durante la pandemia de la Covid-19. Aunque han aumentado las contrataciones, los encuestados reconocieron que han encontrado dificultades para encontrar al personal adecuado.

En resumen, se mencionaron como barreras para crecer: dificultad para conseguir profesionales, legislación laboral y problemas para encontrar financiación privada. Pese a ello y ante la incertidumbre manifestada por el contexto económico, se barajan expectativas positivas en empleo y facturación.