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IoT en el hogar: puerta de entrada para malhechores


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Con una media de 24 dispositivos conectados por vivienda, estos equipos pueden convertirse en objetivos de ataque, intermediarios de tráfico, sensores o puntos de entrada a la red

Publicado el 29 oct 2026



El avance de la IoT en el hogar: puerta de entrada para malhechores
El avance de la IoT en el hogar: puerta de entrada para malhechores



La expansión del ecosistema de la Internet de las cosas, desde televisores inteligentes y dispositivos de streaming hasta routers y cámaras, ha aumentado la exposición de los usuarios a los ciberataques automatizados y a la explotación de vulnerabilidades a gran escala. Además, estos dispositivos ya no son sólo objetivos de ataque, sino que también pueden utilizarse como intermediarios de tráfico, sensores y puntos de acceso a la red doméstica.

Este escenario tan alarmante lo pone de manifiesto el Informe sobre el panorama de la seguridad IoT 2026, realizado por Bitdefender y Netgear en el que analizan la evolución de las amenazas que afectan a los hogares conectados.

El estudio se basa en datos de telemetría recopilados entre enero y septiembre de 2026 en aproximadamente 10,4 millones de hogares de todo el mundo. Los investigadores de Bitdefender analizaron 5.400 millones de eventos de seguridad y 1.200 millones de registros de vulnerabilidades. El documento también examina algunos de los incidentes más destacados del año, como el desmantelamiento de cuatro botnets de dispositivos IoT por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos y el descubrimiento de software integrado en aplicaciones para televisores inteligentes, que permite utilizar estos dispositivos como intermediarios del tráfico de terceros.

Principales conclusiones

Un mismo dispositivo puede ofrecer cuatro vías de ataque

Un dispositivo vulnerable puede ser objeto de un ataque directo, utilizarse como intermediario para retransmitir tráfico de terceros, actuar como sensor para recopilar información o servir como punto de entrada al resto de la red. Los televisores inteligentes, en los que confluyen las cuatro posibilidades, encabezan la clasificación con 270,3 millones de registros de vulnerabilidades. Esto demuestra cómo un producto de uso cotidiano puede generar riesgos que van más allá del propio dispositivo.

Aumenta el número de dispositivos conectados y el reconocimiento de redes es la actividad maliciosa predominante

Los hogares cuentan actualmente con una media de 24 dispositivos conectados, frente a los 22 del año anterior. Las actividades de reconocimiento representan el 90,1 % de la actividad de ataque detectada. Los análisis automatizados permiten identificar redes y dispositivos con una seguridad deficiente para preparar ataques de mayor alcance o incorporarlos a botnets.

Los televisores, los enchufes inteligentes y los dispositivos de almacenamiento concentran la mayor exposición

Los televisores inteligentes (22,7%), los enchufes inteligentes (22,4%) y los dispositivos de almacenamiento conectado a la red (22%) representan conjuntamente el 67,1% de los registros de vulnerabilidades. En 2025, los dispositivos de streaming (25,9%) y los televisores inteligentes (21,3%) encabezaban la clasificación. Los resultados actuales reflejan el riesgo asociado a dispositivos que permanecen en uso durante muchos años, se sustituyen con poca frecuencia y suelen seguir conectados una vez finalizado su periodo de actualizaciones y soporte.

Las vulnerabilidades corresponden a fallos conocidos públicamente

Otra conclusión del análisis es que las vulnerabilidades catalogadas como CVE (Common Vulnerabilities and Exposures) representan el 99,97% del total, mientras que las contraseñas débiles y la autenticación mediante texto sin cifrar suponen una fracción inferior al 1%. Este dato refuerza la importancia de instalar las actualizaciones de seguridad a tiempo y gestionar adecuadamente los dispositivos.

Móviles y televisores, los dispositivos conectados más habituales

Los teléfonos móviles representan el 20,4% de los dispositivos identificados en las redes domésticas, seguidos de los televisores (10,6%), los ordenadores (10%), los equipos de red (6,2 %) y los dispositivos de streaming (5,4%, frente al 7,3% de 2025). A continuación, se sitúan las tablets (4,8%) y las cámaras IP (4,1%).

Errores de memoria e interrupciones del servicio como posibles consecuencias de los ataques

Los errores de desbordamiento representan aproximadamente el 54% de los casos, seguidos de los ataques de denegación de servicio (en torno al 18%) y la corrupción de memoria (alrededor del 17%). Estos resultados apuntan a deficiencias en la seguridad de la memoria y en la validación de entradas del software de los dispositivos. Los efectos más graves, que permiten a los atacantes tomar el control de un dispositivo o acceder a sus datos, son menos frecuentes: escalada de privilegios (5,3%), ejecución de código (3,8%) y obtención de información (1,2%), que suman aproximadamente el 10,3%.

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