Juan Rodríguez, director general de F5 en España y Portugal.
Juan Rodríguez, director general de F5 en España y Portugal.

La llegada de nuevas tecnologías, la Covid-19 y los cambios legislativos están provocando un cambio muy rápido en la evolución del sector de las telecomunicaciones. En un entorno tan variable, es complicado saber con precisión cuáles serán los próximos movimientos del mercado, sin embargo, en el horizonte aparecen algunas tendencias que, sin duda alguna, van a marcar el futuro más cercano de esta industria.

La soberanía de los datos, papel protagonista

Europa está dejando claro que todo lo referente a la soberanía de los datos es una prioridad. Para los proveedores de telecomunicaciones esto puede suponer una oportunidad, ya que a medida que el continente busca recuperar el control de su destino digital, los legisladores recurren a las empresas de telecomunicaciones en busca de servicios e infraestructuras fiables que reduzcan la dependencia de los hiperescaladores.

"Los legisladores recurren a las empresas de telecomunicaciones en busca de servicios e infraestructuras fiables que reduzcan la dependencia de los hiperescaladores"

En Francia, Orange se ha asociado con Capgemini para crear Bleu, una nueva empresa que proporcionará soluciones "Cloud de Confiance" certificadas de acuerdo a los requisitos de privacidad, seguridad y resiliencia del estado francés. De la misma forma, Telecom Italia está pujando por hacerse con un contrato de 900 millones de euros para construir un hub cloud que renovará las instalaciones de almacenamiento de datos del país.

Estos ejemplos son solo la punta del iceberg, ya que fuera de Europa también se constata un creciente interés por todo lo relativo a la soberanía de los datos, y aunque se reconoce la necesidad de trabajar con hiperescaladores con sede en EE. UU., en estos momentos, el objetivo de muchos gobiernos es tener más poder a la hora de proteger y administrar los datos de sectores públicos clave, como, por ejemplo, los del sector sanitario.

Si los datos se han convertido en un activo soberano que debe ser protegido adecuadamente, cualquier empresa de telecomunicaciones que ofrezca una respuesta a esta demanda sobresaldrá en su mercado.

Conseguir que los entornos multi-cloud funcionen

Las redes multi-cloud son el siguiente paso lógico para las TI empresariales. En todo el mundo se observa una demanda creciente de las tecnologías nativas cloud orientadas a mejorar la agilidad, la eficiencia y la escalabilidad. Al mismo tiempo, las aplicaciones se componen, cada vez más, de microservicios distribuidos en diferentes entornos.

"Se espera que las empresas de telecomunicaciones y sus clientes empresariales apuesten por las soluciones que reducen la complejidad multi-cloud"

En esta situación, la implementación es clave. Para conectar aplicaciones en diferentes entornos se necesita mucho más que networking. Se necesita también seguridad y balanceo de carga, a fin de garantizar que las aplicaciones estén siempre disponibles y protegidas. A corto plazo, se espera que las empresas de telecomunicaciones y sus clientes empresariales apuesten por las soluciones que reducen la complejidad multi-cloud.

Impulso de los servicios financieros móviles

Las empresas de telecomunicaciones, que ya hacen posible las transferencias de dinero, están ampliando su oferta en el ámbito financiero con servicios que incluyen microcréditos, seguros y ahorro.

Por ejemplo, algunas de estas empresas están acumulando datos para determinar puntajes de crédito y poder ofrecer préstamos personalizados con un riesgo mínimo. Mientras tanto, el floreciente ecosistema del dinero móvil está empoderando a cientos de millones de personas que antes no tenían acceso a los servicios bancarios, logrando que puedan disfrutar de diferentes productos financieros por primera vez.

"La expansión de los servicios financieros digitales convierte a este sector en un objetivo muy atractivo para los ciberdelincuentes"

Lo malo de esta realidad es que la expansión de los servicios financieros digitales convierte a este sector en un objetivo muy atractivo para los ciberdelincuentes, por lo que las empresas de telecomunicaciones deberían mejorar notablemente su posicionamiento de seguridad, ofreciendo seguridad avanzada contra ataques DDoS, relleno de credenciales y otras amenazas.

Controlando las funciones de red nativas cloud

Las empresas de telecomunicaciones se están convirtiendo, gradualmente, en nativas cloud en busca de una rápida escalabilidad. Una red core móvil tradicional solía estar compuesta por diferentes funciones que se ejecutaban sobre un hardware diseñado especialmente para ello. Ahora, ese código se distribuye a través de un conjunto de funciones de red virtuales (VNF) o funciones de red nativas cloud (CNF) con funciones de plano de datos y control separadas y distribuidas. A medida que avanzan hacia redes 5G standalone, las empresas de este sector buscarán interconectar las VNF y CNF implementadas en diferentes entornos y ubicaciones. Naturalmente, esto también aumenta la superficie de ataque.

"Se están convirtiendo en nativas cloud en busca de una rápida escalabilidad"

Por desgracia, las empresas de telecomunicaciones aún están buscando la mejor manera de hacer que sus CNF y sus infraestructuras en general sean completamente seguras, automatizadas y observables. En este contexto, la simplicidad operativa se convierte en una preocupación fundamental.

Telecomunicaciones en la nube pública: proceda con precaución

Cloud-native seguirá siendo un término de moda durante esta temporada. Y las empresas de telecomunicaciones de todo el mundo seguirán hablando sobre qué cargas de trabajo trasladar a la nube pública. Esto incluye tanto aplicaciones (cargas de trabajo de TI) como funciones de red para casos de uso específicos.

Sin embargo, el soporte para las funciones de la red core con protocolos con estado y sesiones de suscriptores a gran escala puede resultar desafiante y presentar obstáculos financieros.

 "La transición a la nube pública podría convertirse en un tema que se prolongue en el tiempo"

Si bien los costes de implementación para algunos casos de uso específicos seguirán cayendo, una pregunta clave en estos momentos es cómo gestionar y proteger el flujo de datos confidenciales. La relevancia de todo lo que tiene que ver con la soberanía de los datos requerirá que muchas empresas de telecomunicaciones utilicen la nube pública con prudencia, ya que los legisladores exigen cada vez más que los conjuntos de datos confidenciales permanezcan en el país y bajo un control local estricto (con reglas claras sobre quién puede y quién no puede acceder a ellos). Por esta razón, la transición de las empresas de telecomunicaciones a la nube pública podría convertirse en un tema que se prolongue en el tiempo.