Samsung Electronics ha anunciado que ha completado con éxito la primera llamada comercial de la industria utilizando su solución de RAN virtualizada (vRAN) con procesadores Intel de la serie Xeon 6700P-B, con hasta 72 núcleos, en la red en vivo de un operador estadounidense de primer nivel. Esto se basa en el logro anterior de la empresa acaecida en 2024 cuando completó la primera llamada de extremo a extremo de la industria en un entorno de laboratorio con Intel Xeon 6 SoC.
Con este hito, el proveedor confirma que su vRAN es una plataforma óptima para que los operadores construyan redes nativas de IA y preparadas para 6G, aprovechando al máximo la potencia de la tecnología de procesadores de última generación.
Realizada en la red comercial de un operador estadounidense de primer nivel, la vRAN nativa en la nube de Samsung con el último SoC Xeon de Intel se ejecutó en un único servidor comercial estándar (COTS) de Hewlett Packard Enterprise con una plataforma en la nube de Wind River. Este hito, que se produce solo unos meses después de que la primera ola de Intel Xeon 6 SoC saliera al mercado.
¿Qué aporta esta innovación a los operadores?
Como indican desde Samsung “supone una vía innovadora para las implementaciones de vRAN de servidor único para redes de próxima generación”.
En este sentido, argumentan que a medida que los operadores aceleran su transición hacia arquitecturas flexibles basadas en software mientras buscan una infraestructura más sostenible, la capacidad de ejecutar cargas de trabajo de RAN e IA en menos servidores, pero más potentes, se vuelve fundamental.
Así las cosas, en un único servidor de vRAN con tecnología de IA de Samsung y procesadores mejorados, los operadores pueden consolidar elementos de red controlados por software, como el núcleo móvil, el acceso radioeléctrico, el transporte y la seguridad, que tradicionalmente requerían múltiples servidores, lo que simplifica significativamente la gestión de la compleja configuración del sitio.
A ello se suman otras ventajas como la reducción del consumo de energía de la red, los gastos de capital (CAPEX) y los gastos operativos (OPEX), además de facilitar la adopción fluida de los servicios AI-RAN e IA por parte de los operadores, acelerando su preparación para 6G a través de su flexibilidad y capacidad de automatización.








