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IP pública en redes satelitales y móviles: una nueva vía para operar sin depender de la nube



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La falta de direcciones IP públicas en conexiones por satélite LEO y redes 4G y 5G ha sido un límite técnico para empresas y servicios remotos. Una nueva función de Network Service Edge (NSE) de Cambium Networks permite asignar IP públicas estáticas mediante túneles seguros

Publicado el 20 ene 2026



IP pública en redes satelitales y móviles: una nueva vía para operar sin depender de la nube

Cambium Networks ha incorporado una nueva función en su plataforma de conectividad que aborda una de las principales limitaciones de las redes por satélite y móviles. Las conexiones por satélite de órbita baja (LEO) y por redes celulares suelen operar bajo sistemas de CGNAT, que impiden disponer de una IP pública propia. Esto complica la gestión remota de equipos, el acceso a redes corporativas o la publicación de servicios internos. En la práctica, muchos despliegues dependen de servicios externos o de plataformas en la nube, con mayores costes, latencias y menor control del tráfico.

La novedad es que los proveedores pueden ahora asignar IP públicas estáticas a cada cliente a través de túneles VPN WireGuard, incluso cuando la conexión sea satelital o móvil. La IP no depende del operador de acceso, sino del centro de datos del propio proveedor, que actúa como punto de salida a internet. De este modo, el sitio remoto funciona como si estuviera conectado por una red fija, pero usando enlaces inalámbricos.

Este enfoque permite recuperar funciones básicas para entornos profesionales, como la visibilidad de red, el acceso directo a dispositivos y el control del enrutamiento. Para sectores con sedes aisladas o con alta movilidad, elimina una barrera que hasta ahora condicionaba el diseño de sus sistemas y la forma de operar sus redes.


Cómo se articula la conexión desde el centro de datos

El esquema se basa en un modelo hub-and-spoke. El proveedor instala un NSE como concentrador en su centro de datos, con un pool de direcciones IPv4 públicas. En cada ubicación del cliente se despliega otro NSE que establece un túnel cifrado WireGuard hacia el hub. A través de ese túnel, el equipo del cliente recibe su IP pública estática dedicada.

Todo el tráfico se enruta por la infraestructura del proveedor, que mantiene control completo de las políticas de red. Al mismo tiempo, en cada sede se activan funciones integradas de SD-WAN, firewall de nueva generación, prevención de intrusiones, filtrado de contenidos y calidad de servicio. No se trata solo de asignar una IP, sino de entregar seguridad y priorización del tráfico en el borde.

Frente a modelos basados en plataformas externas, la arquitectura evita que el tráfico pase por redes de terceros. La orquestación y monitorización se realizan desde la plataforma de gestión del proveedor, con visibilidad tanto del hub como de cada sitio remoto. Esto facilita la resolución de incidencias, la aplicación de políticas comunes y el cumplimiento normativo, sin depender de intermediarios.


Casos de uso con impacto operativo

La disponibilidad de IP públicas estables sobre enlaces inalámbricos amplía el alcance de varias actividades que hasta ahora requerían conectividad fija. En oficinas remotas y puntos de venta, permite mantener VPN corporativas, telefonía IP y acceso directo a aplicaciones en la nube sin configuraciones complejas. En entornos industriales e IoT, facilita que sensores y controladores sean accesibles de forma segura para supervisión y mantenimiento.

También es relevante para sectores como salud, energía o educación, donde la gestión continua de sistemas críticos no puede depender de accesos indirectos o temporales. La combinación de IP estática y seguridad en el borde reduce la necesidad de soluciones improvisadas y mejora la estabilidad de las operaciones.

Desde el punto de vista de los proveedores, el modelo permite crear servicios diferenciados de conectividad, con niveles de gestión y seguridad integrados. Esto abre la puerta a ofertas de valor añadido para zonas rurales, proyectos temporales o despliegues de emergencia, donde el satélite o el 5G son la única opción viable.

El enfoque no elimina las limitaciones físicas de los enlaces inalámbricos, pero sí resuelve uno de los principales obstáculos lógicos: la imposibilidad de ser accesible desde internet con una identidad de red propia. En un contexto de expansión de redes LEO y de uso intensivo del 5G, disponer de direccionamiento público gestionado por el proveedor se perfila como un elemento clave para integrar estos accesos en arquitecturas empresariales estándar.

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