Acutelan, la Asociación Nacional de Operadores, Infraestructuras de Telecomunicaciones y Televisiones Locales, ha presentado ante la CNMC una solicitud formal de investigación sobre determinadas ofertas comerciales de DIGI, ante la existencia de indicios de precios predatorios.
Tal y como indica la asociación en el comunicado remitido, algunas tarifas podrían situarse en niveles económicamente no replicables para un operador igualmente eficiente, lo que estaría generando un impacto directo en la competencia y en la sostenibilidad del sector.
La iniciativa no cuestiona los precios bajos en sí mismos, sino aquellas estrategias que, de confirmarse, podrían implicar la comercialización por debajo de costes.
Desde Acutelan se ha pedido a la Comisión que abra expediente formal para analizar si las ofertas de DIGI cubren sus costes evitables y variables. Asimismo, solicita la posible adopción de medidas cautelares si se detecta riesgo de daño competitivo irreversible.
Además, se advierte de que el caso trasciende de una disputa entre operadores y se plantea una cuestión estructural: el riesgo de que el mercado evolucione hacia una competencia basada en la capacidad financiera para sostener pérdidas, en lugar de en la eficiencia. Esto podría afectar a la inversión, la innovación y la permanencia de operadores alternativos, especialmente en ámbitos locales y regionales.
La denuncia se apoya, entre otros informes, en la doctrina AKZO, según la cual la venta por debajo de determinados umbrales de coste puede constituir una práctica predatoria, al presumirse su capacidad para expulsar competidores del mercado.
Sobre este particular, los análisis aportados por Acutelan apuntan a que algunas ofertas podrían situarse incluso por debajo de los costes variables, lo que reforzaría la necesidad de una investigación formal por parte del regulador.
Para la asociación de operadores el objetivo es trasladar el debate de la sostenibilidad de la competencia en el sector de las telecomunicaciones. Consideran que una reducción de la diversidad competitiva podría traducirse, a medio plazo, en menor calidad de servicio, menos innovación y mayor presión sobre los precios para el consumidor.





