TP-Link ha anunciado Omada Flex Bridge 5, un bridge inalámbrico de 5GHz diseñado para facilitar la conectividad entre edificios y ubicaciones remotas evitando la necesidad de llevar a cabo obras de infraestructura.
Integrado en el ecosistema Omada by TP-Link, el nuevo equipo busca llevar la conectividad allí donde el tendido de cable deja de ser una opción viable. Es el caso, por ejemplo, de conectar dos edificios separados por una calle, ampliar la cobertura hasta una nave industrial, llevar conectividad a un aparcamiento o desplegar sistemas de videovigilancia en ubicaciones alejadas son algunos de los escenarios en los que la instalación de fibra o cableado puede verse condicionada por los costes de obra, los permisos administrativos o la propia orografía del terreno.
Gracias a tecnología inalámbrica en la banda de 5GHz, antenas direccionales integradas de 17dBi y doble polarización, el equipo permite establecer enlaces de hasta 5 kilómetros, alcanzando velocidades de hasta 867Mbps. Además, opera bajo los estándares IEEE 802.11a/n/ac con 2×2 MIMO y anchos de canal de 20, 40 y 80MHz. Esta capacidad facilita la conexión entre diferentes emplazamientos sin necesidad de realizar zanjas o desplegar nuevas infraestructuras físicas, reduciendo tanto los tiempos de ejecución como el impacto de la instalación.
Además de ofrecer conectividad punto a punto, Omada Flex Bridge 5 permite crear despliegues punto-multipunto, facilitando la expansión progresiva de la red. Los propios Flex Bridge 5 ofrecen su mejor rendimiento al conectar hasta ocho nodos por enlace y, cuando el proyecto requiere una mayor capacidad de crecimiento, pueden integrarse con Sector Bridge 5 como punto central para dar servicio a hasta 32 equipos Flex Bridge desde una única ubicación.
Otro aspecto destacado de la solución de TP-Link es que, para simplificar los procesos de instalación, el sistema incorpora un selector de rol e interruptores DIP de emparejamiento que permiten configurar rápidamente cada bridge como Main AP o Client AP y establecer el código de emparejamiento. En minutos los equipos pueden quedar enlazados, mientras que la aplicación Omada proporciona información en tiempo real sobre la intensidad de la señal para facilitar la alineación de las antenas y optimizar el rendimiento del enlace. El montaje admite pared o poste, con kits incluidos y una rótula opcional para ajustar el ángulo sin desmontar el soporte.
Omada Flex Bridge 5 incorpora también tres puertos Gigabit: un puerto PoE In para alimentar el propio bridge y dos salidas PoE Out que entregan hasta 10W en un solo puerto o 5 W por puerto cuando se utilizan ambos, suficientes para alimentar directamente cámaras IP instaladas en el extremo remoto del enlace. El paso de PoE está garantizado cuando el equipo se alimenta mediante 802.3at o PoE pasivo de 54V.
De este modo, el equipo no sólo transporta la conectividad, sino que también suministra alimentación eléctrica a los equipos conectados. Esta funcionalidad resulta especialmente útil en proyectos de vigilancia perimetral, control de accesos, parques empresariales, complejos turísticos o instalaciones industriales, donde la conectividad y la alimentación suelen concentrar buena parte de la complejidad técnica.
Subrayar también que el equipo admite alimentación mediante PoE 802.3at/af, PoE pasivo -con adaptador de 54V incluido- y entrada 12V DC. Esta última opción permite alimentar el bridge a partir de sistemas de energía solar, un escenario habitual en emplazamientos rurales, agrícolas o alejados de la red eléctrica.
A ello se suma su preparación para entornos exigentes y condiciones climáticas adversas gracias a la certificación IP66, junto con protección frente a descargas atmosféricas de hasta ±6 kV en los puertos Ethernet y un rango de funcionamiento de entre -40°C y 70°C.





