Cuatro de las principales operadoras de telecomunicaciones europeas (Deutsche Telekom, Orange, Telefónica y Vodafone), están fraguando una alianza para licitar por el espectro para servicios satelitales directo al móvil (Direct-to-Device o D2D) y competir contra de Starlink.
Según han informado desde Bloomberg, estas compañías han iniciado conversaciones para crear un consorcio que licitará por ese espectro con la intención de lanzar servicios conjuntos D2D en el continente. De esta manera, mediante la unión pretenden asegurarse las ondas que la UE ha reservado para una empresa del continente.
Pero para llegar a este pacto, habrá que solventar algunas cuestiones como el vínculo que mantiene Vodafone con la estadounidense AST SpaceMobile…
Sea como fuere, en 2027 expirarán en Europa las licencias satelitales en la banda de 2 GHz. Ante este plazo inminente, la Comisión Europea presentó a finales de mayo una propuesta para elegir los proveedores de servicios móviles por satélite que estarán autorizados a utilizar esta banda. La idea es priorizar la reserva de la mayor parte del espectro para empresas con sede en la UE. Es decir, que el operador satelital que asegure la mayor parte del espectro tendrá que estar mayoritariamente controlado por una empresa europea.
Índice de temas
A por la banda de 2 GHz
La división que propone el ente comunitario de la banda de 2 GHz destina dos tercios para uso comercial, como son los servicios Direct-to-Device, garantizando la cobertura móvil cuando las redes terrestres no estén disponibles. También se puede usar para Internet de las Cosas, como equipos de monitoreo de actividad o dispositivos de respuesta de emergencia. Este apartado se dividiría por igual para el uso de la banda por parte de los operadores de la UE que entran en el mercado; y el uso de la banda por parte de operadores de la UE y de terceros países.
Asimismo, el tercio restante se dedicaría al uso gubernamental para comunicaciones críticas, seguridad y servicios militares proporcionados por un operador de la UE. Dicho operador ha de garantizar la integración con las capacidades actuales y futuras de la infraestructura del ambicioso programa comunitario de conectividad segura IRIS², el proyecto liderado por la Comisión Europea y la Agencia Espacial Europea y que este mes de agosto anunció su plan de desarrollo y despliegue con Hispasat como el contratista principal del segmento terreno (infraestructura de antenas, sistemas de control y conexión con las redes de tierra). Dicha constelación, de la que también forman parte SES y Eutelsat, ofrece principalmente servicios de banda ancha con capacidades limitadas de D2D.
Esta medida deben negociarla el Consejo de la UE y el Parlamento Europeo y ante el riesgo de que los acuerdos se alarguen más allá de mayo del año próximo, Bruselas planteó extender la licencia actual durante dos años más.
Un mercado en expansión
Starlink es el proveedor de soluciones de órbita terrestre baja (LEO) directo al consumidor más conocido. Sin embargo, aunque su papel se ha consolidado -sobre todo en aquellas zonas en las que el despliegue de redes fijas resulta complicado o funciona con peor calidad, tal y como advertía un reciente informe de Ookla-, lo cierto es que el mercado de conectividad satelital se está ampliando con la incursión de otros actores como Eutelsat OneWeb (que opera una red LEO de más de 600 satélites centrada más en empresas, gobierno, movilidad y backhaul), o Amazon Leo (que comenzó su despliegue a gran escala en abril de 2025, que ya tenía más de 300 satélites desplegados a finales de abril de 2026 y que a principios de agosto de este año anunció su acuerdo en nuestro país con IBSAT como canal oficial en calidad de revendedor autorizado).






