Indra Group ha puesto en marcha una de las iniciativas industriales y tecnológicas más ambiciosas de los últimos años en el ámbito de la defensa y las telecomunicaciones. La empresa lidera el proyecto GIGaNTE (Iniciativa de Investigación en Tecnologías de Nitruro de Galio y Tecnologías de Empaquetado Avanzado) con el objetivo de dotar a España de capacidades propias para desarrollar de forma autónoma soluciones basadas en nitruro de galio (GaN), un material esencial en sistemas de radar y comunicaciones de alta fiabilidad.
La relevancia del proyecto va mucho más allá del plano técnico. En un contexto marcado por la carrera global por el control de tecnologías críticas, GIGaNTE busca situar a España entre el reducido grupo de países capaces de diseñar, producir e integrar este tipo de componentes avanzados. El GaN permite crear dispositivos mucho más potentes y eficientes que los materiales tradicionales, lo que lo convierte en una pieza fundamental para modernizar sistemas de defensa, sensores y equipos de transmisión de nueva generación.
La iniciativa de Indra, que arrancó el pasado mes de enero, cuenta con un presupuesto superior a nueve millones de euros y un horizonte de ejecución de cuatro años. Su meta es construir por primera vez en el país una cadena de valor integral que abarque desde el diseño de dispositivos y circuitos hasta su fabricación, integración y validación final. Según la compañía, esto reforzará la soberanía tecnológica española en un terreno considerado de alta importancia estratégica y con potencial para encajar en la futura cadena de valor europea de semiconductores compuestos.
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Alianza industrial y académica para crear tecnología propia
El proyecto está liderado por Indra, pero se apoya en un consorcio en el que participan también Televes Corporación, SPARC Foundry y RBZ Robot Design, además de varios centros de conocimiento de referencia. Entre ellos figuran la Universidad Politécnica de Madrid, la Universidad de Vigo, la Universidad de Salamanca y el centro tecnológico gallego GRADIANT. Cada actor aportará capacidades específicas en áreas como electrónica avanzada, diseño de circuitos integrados, caracterización de dispositivos, modelos compactos e integración de circuitos.
Uno de los puntos clave es el papel de SPARC Foundry, cuya plataforma industrial en tecnologías III-V y GaN aporta al proyecto una base de producción escalable. GIGaNTE contempla además el desarrollo de MMICs (circuitos integrados especializados de microondas) y de técnicas avanzadas de empaquetado que faciliten su incorporación en antenas y módulos más compactos, fiables y eficientes. En otras palabras, no se trata solo de investigar nuevos componentes, sino de hacer viable su aplicación real en sistemas avanzados.
Defensa, autonomía y fábrica propia
Indra enmarca esta iniciativa dentro de una estrategia más amplia para fortalecer capacidades nacionales en tecnologías de base. En junio de 2025 anunció su entrada en el capital de SPARC Foundry y, ya en enero de este año, dio un paso más con el inicio de la construcción en Vigo de la primera fábrica española de chips GaN. Esa instalación será la base industrial sobre la que se apoyen futuras capacidades de fabricación vinculadas al proyecto.
Desde la compañía subrayan que el objetivo no es solo ganar músculo tecnológico, sino asegurar que España y Europa dispongan de soluciones propias en ámbitos como radar, guerra electrónica y comunicaciones seguras. Esa es, en el fondo, la verdadera dimensión de GIGaNTE: no solo fabricar mejores chips, sino reducir dependencias en uno de los terrenos que más peso tendrá en la seguridad, la industria y la competitividad de los próximos años.








