El fabricante de equipos de telecomunicaciones Nortel Networks ha anunciado que suprimirá diez mil puestos de trabajo antes de finalizar el próximo mes de septiembre, con lo que la cifra total de despidos anunciados por la compañía desde el pasado mes de abril se elevaría a 30.000, un tercio de la actual plantilla que compone Nortel.
Este anuncio viene acompañado de la previsión hecha pública por la compañía de alcanzar unas pérdidas netas de 19.200 millones de dólares (3,7 billones de pesetas/22.237 millones de euros) en el segundo trimestre de 2001.
Además, desde la compañía se manifestó que la cifra de ventas también será menor a la calculada por los analistas 4.500 millones de dólares en lugar de los 6.200 millones previstos.
El anuncio hecho desde Nortel tiene su reflejo en el parqué, donde las acciones de la compañía acumulan unas pérdidas de valor del 90 por ciento desde el verano pasado.
Nortel ha confirmado así mismo que abandonará el negocio de equipos para DSL y seguirá apostando por los equipos de fibra óptica y de acceso sin hilos a Internet.
Muestra del pesimismo que se respira en el sector tecnológico, desde la compañía se señaló que no esperan que el sector se recupere antes de la mitad del año 2002.




