El 9 de abril se celebra el día mundial de la Internet de las cosas, una tecnología de la que se empezó a hablar en 2009 y que en la actualidad está viviendo su despertar masivo. De hecho, consultoras como Fortune Business Insights estiman que este mercado superará los 5.000 millones para 2034.
Asimismo, se estima que se podrían alcanzar los 40.000 millones de dispositivos IoT activos en el mundo en 2030. En este terreno, España es una de las economías más activas a nivel europeo. No en vano, se espera que esta industria crezca entre el 17 y el 25% en Europa en los próximos 5 años.
Sea como fuere, este crecimiento en el número de despliegues estará impulsado por la adopción de la IA y la conectividad industrial. Y es que, la IoT ha entrado en una nueva fase, como recoge el informe “El poder transformador de IoT” de Vodafone Empresas. Una etapa en el que la conectividad se convierte en inteligencia aplicada, con impacto en sectores como la industria, la energía, la salud o las ciudades, y con la ciberseguridad como requisito central desde el diseño.
¿Y cómo impacta la IA en IoT? Básicamente, mediante el análisis de grandes volúmenes de datos, la inteligencia artificial mejora las aplicaciones de IoT en áreas como el mantenimiento predictivo y la gestión de la energía. Además, la combinación de las capacidades analíticas de la IA con las capacidades de recopilación y monitorización de datos del IoT dan forma a un ecosistema para recabar conocimiento operativo de una forma más eficiente y, como resultado, los sistemas IoT son más inteligentes y tienen mayor capacidad de respuesta.
En este contexto, la visión de la operadora es una evolución desde una red de objetos conectados hacia la Inteligencia de las Cosas, un nuevo paradigma en el que la conectividad, los datos y la inteligencia artificial permiten no sólo recopilar información, sino también interpretarla y actuar en consecuencia. El documento resume este salto como el paso de “transformar la conectividad en conocimiento y el conocimiento en acción”.
Según los datos recogidos en citado informe, el 50% de las grandes empresas consultadas en el Barómetro Vodafone IoT ha logrado reducciones de costes de hasta el 20%, mientras que el 44% identifica mejoras en la experiencia de cliente o usuario como uno de los principales beneficios de estas soluciones. A ello se suma su contribución en materia ambiental: el 84% de las organizaciones encuestadas afirma que los datos generados por IoT ayudan a cumplir objetivos de sostenibilidad.
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Principales sectores de aplicación
La operadora sostiene que esta evolución de IoT ya está teniendo aplicación directa en sectores estratégicos. En industria, permite anticipar fallos y reducir tiempos muertos mediante mantenimiento predictivo; en salud, impulsa modelos de teleasistencia y monitorización remota; en logística y retail, mejora la trazabilidad, la optimización de rutas y la gestión de la última milla; y en ciudades inteligentes, energía y utilities, favorece una gestión más eficiente de recursos como el agua, el tráfico, el alumbrado o las redes de suministro. También identifica oportunidades relevantes en ámbitos como el agroalimentario, donde la combinación de sensores, datos e IA mejora la productividad y la sostenibilidad.
El reto de la ciberseguridad
Junto al rendimiento y la sostenibilidad, el informe sitúa la ciberseguridad como uno de los pilares de esta nueva etapa. A medida que aumenta el volumen de dispositivos conectados, también lo hacen los riesgos asociados a vulnerabilidades, especialmente en ámbitos sensibles como la salud, las infraestructuras críticas o la automoción. En este contexto, el documento subraya que el desarrollo de IoT no puede entenderse sólo en términos de conectividad, sino también de fiabilidad, protección del dato y capacidad de respuesta ante amenazas en ecosistemas cada vez más distribuidos y complejos.
“Estamos entrando en una nueva etapa del IoT, en la que ya no basta con conectar dispositivos: el verdadero valor está en transformar esos datos en inteligencia, eficiencia y capacidad de anticipación. Esta evolución ya está teniendo un impacto real en sectores clave como la industria, la energía, la salud o las ciudades. Lo que, a su vez, manifiesta la necesidad y obligación de que la ciberseguridad ocupe un lugar central desde el diseño”, concluye Nerea Míguez, directora de soluciones de negocio de Vodafone Empresas.






