En pleno verano, las redes domésticas soportan una presión máxima al coincidir el teletrabajo, el ocio digital y el consumo de contenidos en directo. Sin embargo, la calidad de estas experiencias digitales cotidianas depende en gran medida de la interconexión eficiente de las redes que intercambian datos a través de Internet, mucho más allá de la banda ancha del hogar. Cuando estas conexiones fallan, los problemas convierten la rutina diaria en una fuente constante de frustración. Según un estudio de Netquest para DE-CIX, esta falta de estabilidad ha dado lugar a un fenómeno cada vez más común en España: el llamado «exilio digital«.
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Salir de casa por una mala conexión
El estudio revela que el 32% de los españoles ha tenido que abandonar su residencia habitual o de vacaciones para buscar una conexión más fiable en cafeterías, establecimientos comerciales u otros hogares, o recurrir a los datos móviles para seguir conectado.
Dentro de este colectivo, el 27,5% afirma haber tenido que recurrir a este «exilio» en situaciones puntuales de emergencia al no poder atender tareas de teletrabajo, disfrutar de su tiempo libre o realizar gestiones clave. Por su parte, para el 4,5% de los encuestados, esta solución no es un hecho aislado, sino una práctica habitual ligada a problemas recurrentes de conectividad en el hogar.
El streaming en verano
Las vacaciones estivales son, tradicionalmente, el momento del año reservado para ponerse al día con series, ver películas o seguir eventos en directo. Sin embargo, el 31,4% de los españoles señala específicamente al streaming (plataformas como Netflix, YouTube o Twitch) como uno de los servicios que más sufre las interrupciones y la lentitud de la red.
El impacto de estas interrupciones afecta directamente al estado de ánimo durante el tiempo de descanso:
- Ansiedad y nerviosismo: El 13,6% de los usuarios reconoce experimentar alteración y nerviosismo cuando la pantalla se congela en un momento clave de la emisión.
- Resignación: El 26,2% reacciona con resignación, afirmando que simplemente suspira y espera a que el contenido vuelva a cargar.
- Indiferencia y distracción: El 24,1% opta por desviar de inmediato su atención hacia el teléfono móvil.
- Impaciencia y enfado: Ante cortes continuos, el 35,1% de los usuarios intenta solucionar el problema técnico al instante, mientras que el 11,1% pierde la paciencia y expresa abiertamente su enfado.
Alteración de la rutina y sospechas entre vecinos
La dependencia de la red doméstica es tan alta que las caídas de señal impactan de forma directa en el día a día. Más del 71% de los encuestados afirma que una interrupción de Internet altera de forma significativa su rutina diaria.
La inestabilidad de la conexión también puede dar lugar a sospechas infundadas: el 27,8% de los españoles admite que, al experimentar lentitud, ha pensado que un vecino le estaba «robando» la señal de Wi-Fi, a pesar de que este tipo de ralentizaciones suele deberse al rendimiento general de la red y no a un acceso no autorizado.
“Los resultados muestran que, tanto si estamos trabajando como si estamos disfrutando de un descanso, disponer de una conexión a Internet estable y fiable es esencial para nuestra vida cotidiana”, añade Ivo Ivanov, CEO de DE-CIX. “La calidad de Internet es mucho más que la velocidad. Lo que en última instancia determina la experiencia del usuario es la eficiencia con la que las redes intercambian datos, garantizando la fiabilidad y capacidad de respuesta que exige la vida digital moderna”.
En conjunto, el estudio de DE-CIX sugiere que, especialmente en periodos de alto consumo como el verano, la calidad de la conectividad a Internet ya no se puede medir únicamente en megas o gigas contratados, sino en la consistencia y la fiabilidad de una red capaz de responder sin cortes cuando más se necesita.
Metodología
La encuesta online representativa fue realizada en mayo de 2026 por Netquest en nombre de DE-CIX entre 1.504 encuestados en toda España, con un margen de error de ±2,5 %. La muestra es representativa de la población española.





