Valladolid albergará un circuito urbano conectado y ciberseguro, un laboratorio a cielo abierto en el que testar soluciones de movilidad inteligente que ayuden a mejorar la seguridad vial y la fluidez del tráfico en un entorno urbano real.
En concreto, este espacio se concibe como un terreno de validación de soluciones para fabricantes, proveedores de automoción y, en general, para todo el ecosistema de la movilidad inteligente, convirtiendo a la ciudad en un escenario demostrativo de referencia de vehículo conectado a nivel internacional.
El circuito utilizará los datos tanto de vehículos equipados con tecnología V2X, que además podrán recibir avisos en el interior del vehículo sobre situaciones de riesgo (peatones en ángulos ciegos, cruces peligrosos, obras…), así como de vehículos no equipados, que serán detectados de forma puntual a través de cámaras. Todo ello con procesos de anonimización de imágenes.
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Equipos tecnológicos detrás del proyecto
De hecho, el proyecto ha sido impulsado por grandes empresas tecnológicas y de movilidad y busca desarrollar soluciones colaborativas en ámbitos como la inteligencia artificial, la ciberseguridad, el big data y los servicios digitales avanzados.
Así las cosas, será liderado por los equipos del Centro I+D+i de Renault Group en Valladolid en virtud de la unión temporal de empresas formada por Renault Group (70%) y Orange (30%) en colaboración con Atos, Thales, GMV y Air Institute.
El equipo especializado de Renault liderará el proyecto que se desarrollará en tres líneas de trabajo principales:
• El diseño, asegurando que la solución esté alineada con la hoja de ruta de la industria de la automoción.
• El desarrollo, mediante la creación de soluciones de movilidad conectada y cibersegura.
• La validación, a través de un vehículo prototipo que actuará como potencial usuario de este entorno de pruebas a cielo abierto.
Por su parte, Masorange proporciona la red de comunicaciones de baja latencia. De esta manera, el circuito desplegará soluciones avanzadas en diferentes tecnologías punteras, tales como la red 5G Stand-Alone de Orange con capacidades de edge computing para comunicaciones de ultra baja latencia, imprescindible en escenarios donde los tiempos de reacción son críticos para la seguridad vial, como maniobras de emergencia o detección de usuarios vulnerables; comunicaciones V2X híbridas, combinando ITS-G5 y C-V2X (4G y próximamente 5G) lo que permitirá cubrir de forma completa las tecnologías C-ITS actualmente disponibles y facilitar la interoperabilidad entre distintos actores del tráfico; infraestructura de clave pública que garantizará la seguridad y confianza en las comunicaciones y protegerá los intercambios de datos frente a amenazas y un Espacio de Datos centralizado, que permitirá la gestión eficiente y segura de la información del entorno, habilitando servicios avanzados de análisis, predicción y toma de decisiones.
3,5 millones de inversión
Esta iniciativa está incluida en el proyecto RETECH-ciberseguridad de colaboración entre INCIBE y las comunidades autónomas para el desarrollo de la ciberseguridad en sectores productivos estratégicos relevantes, está cofinanciado por la Junta en un 25% y fondos Next Generation de la Unión Europea en un 75% a través del Instituto de Ciberseguridad.
Impulsado por la Junta de Castilla y León a través del Instituto para la Competitividad Empresarial de Castilla y León (ICECYL), cuenta con 3,5 millones de inversión para su desarrollo, cofinanciados en un 75% con fondos Next Generation a través del INCIBE y en un 25% por la Junta.
Asimismo, se desarrolla a través de un convenio de colaboración firmado entre Ayuntamiento de Valladolid y la Junta en noviembre de 2024 por el que la ciudad establece el uso de un mapa de vías públicas y recursos urbanos.
Desarrollo e impacto del proyecto en Valladolid
El proyecto seguirá un calendario definido, con fases que incluyen el diseño, desarrollo, implementación y validación del Centro de Excelencia, que se completará antes del 30 de junio de 2026. Posteriormente, el circuito se demostrará en un entorno urbano real y finalmente, se llevará a cabo una fase inicial de operación y mantenimiento durante dos años. A partir de esa fecha el circuito se cederá al Ayuntamiento de Valladolid con la intención de que este proyecto tenga continuidad a largo plazo identificando nuevas oportunidades.
Durante su desarrollo, Valladolid experimentará algunos cambios visibles en la ciudad a lo largo de un recorrido que incluirá: Avenida de Salamanca, Paseo Isabel la Católica, Paseo de Zorrilla, Avenida de Madrid y Avenida de Zamora. En este entorno está prevista la instalación de 15 unidades de comunicación V2X (Unidades de carretera), principalmente en postes de cámaras de control de tráfico, de las cuales ya hay instaladas 12 unidades, además de un panel de información de la velocidad de circulación y 4 cámaras para control de velocidad, información de parking y protección de peatones.





