opinión

La nube soberana da una segunda oportunidad al sector telco



Dirección copiada

Christof Stallmach, Technology Centre of Excellence Lead, EMEA Telecoms de Red Hat

Publicado el 1 abr 2026



Christof Stallmach, Technology Centre of Excellence Lead, EMEA Telecoms, Red Hat
Christof Stallmach, Technology Centre of Excellence Lead, EMEA Telecoms, Red Hat

Durante la última década, la trayectoria del 5G ha evocado la imagen de un organismo que ha gestado un complejísimo sistema nervioso de gran velocidad, pero al que le faltaba el cerebro central para controlarlo. La industria de las telecomunicaciones ha invertido miles de millones en este sistema nervioso, que es el más sofisticado que el mundo haya visto, incluyendo fibra, torres y espectro de baja latencia, solo para descubrir que este potente sistema se utilizaba principalmente para transportar los impulsos y las órdenes de otros.

En este organismo, los proveedores de servicios de comunicación (CSP) han funcionado durante años como el sistema circulatorio indispensable, ya que poseen las venas y las arterias. Sin embargo, los hiperescalares son quienes proporcionan la sangre vital: los datos, el procesamiento y, en última instancia, los beneficios.

No obstante, en 2026, se está viviendo un cambio de gran envergadura: la nube soberana. Estamos en un momento en el que el organismo digital finalmente desarrolla su propio cerebro local. El sistema nervioso de alta velocidad ya no solo transmite señales a entidades externas. Está conectando el intelecto con el cuerpo a nivel local. Al integrar la nube soberana, los CSP están construyendo un ecosistema digital completo e independiente que mantiene los datos, el procesamiento y el poder de decisión dentro de sus propias fronteras.

El corazón frente al sistema nervioso

Existe una amarga ironía en el mundo de las telecomunicaciones. Históricamente, los CSP han sido grandes clientes de los mayores proveedores de la nube, pagando miles de millones para ejecutar sus propios sistemas internos en las mismas plataformas que les estaban quitando cuota de mercado.

Los datos cuentan una historia asombrosa. En 2025, el gasto global en infraestructura de la nube superó los 400 mil millones de dólares (según Omdia). Solo en Europa, los tres principales actores capturaron casi el 80% del mercado de la nube.

Los hiperescalares poseen el corazón, donde se procesa más del 50 por ciento de los datos globales, mientras que los CSP poseen los nervios, que es la conectividad

Los hiperescalares poseen el corazón, donde se procesa más del 50% de los datos globales, mientras que los CSP poseen los nervios, que es la conectividad. Pero aquí está el truco: el corazón se encuentra actualmente en una jurisdicción diferente. En un mundo de creciente fricción geopolítica, esta dependencia ya no es solo un riesgo empresarial. Es una cuestión de soberanía.

La anatomía regional

Cuando hablamos con nuestros clientes sobre la nube soberana, no sólo hablamos de una especificación técnica. Hablamos de la supervivencia y la salud de diferentes entidades regionales, incluyendo gobiernos, finanzas, investigación, biotecnología, salud pública, manufactura, entre otros. Para que las regiones individuales funcionen eficazmente, debe haber un control local sobre los datos y servicios que hacen que estas industrias «simplemente funcionen», impulsando una mayor resiliencia e independencia.

Con la Ley de Datos de la UE y el GDPR evolucionando hacia mandatos de soberanía digital aún más estrictos, se proyecta que el mercado europeo de la nube soberana alcance los 69 mil millones de dólares en 2026. Para un CSP europeo, esta es tanto una oportunidad de negocio muy atractiva como un mandato para lograr la autonomía estratégica para Europa.

En Oriente Medio, los datos están siendo tratados como la energía vital del estado, el nuevo petróleo. En naciones como Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, la nube soberana es la base de las iniciativas de Inteligencia Nacional y Visión 2030. Los gobiernos están moviendo ministerios enteros hacia caminos soberanos para potenciar todo, desde la gestión del tráfico de ciudades inteligentes hasta la planificación económica predictiva.

En África, el caso de negocio para una nube soberana a gran escala todavía está ligado a la asequibilidad. Sin embargo, para un proveedor de servicios como Safaricom o MTN, la aplicación clave aquí es la inclusión financiera alojada dentro de infraestructuras y servicios soberanos.

Este movimiento no debe resultar en organismos separados o aislados. La nube híbrida, una estrategia tecnológica que combina entornos de TI públicos, privados y de edge a través de plataformas y estándares consistentes, debería ser ahora la norma para la TI moderna. Las políticas de control estrictas son el seguro; la base de confianza en la que se basa la nube híbrida, por lo que los proveedores de servicios tienen la ventaja en el impulso hacia la soberanía.

El problema del ADN

Entonces, ¿por qué los CSP no se convirtieron en el modelo predeterminado de proveedor de la nube o no hicieron una transición fluida a un verdadero proveedor de servicios digitales (DSP)? En pocas palabras, construyeron nubes para soportar una estabilidad de red del 99,999%, y no para maximizar la agilidad operativa.

Los departamentos de tecnología de los CSP eran vistos como centros de coste, un gasto necesario para mantener las operaciones con alta disponibilidad y estabilidad. Los hiperescalares, por el contrario, nacieron como centros de beneficio y la infraestructura era su producto. Mientras un proveedor de servicios estaba ocupado creando una RFP de 300 páginas para comprar un solo servidor, un hiperescalar lanzaba 50 nuevas funcionalidades.

Ahora los proveedores de servicios tienen la oportunidad de cambiar la partida

Pero ahora los proveedores de servicios tienen la oportunidad de cambiar la partida. Su common telco cloud ya no es un jardín amurallado de hardware propietario. Se está convirtiendo en un ecosistema abierto y horizontal y en un ágil centro de beneficios.

Un modelo abierto para el control soberano

Si se quiere construir una nube soberana, no se puede construir sobre una «caja negra». Si la nube soberana se ejecuta en un stack propietario con dependencias de hardware y software desconocidas y sin controles auditables, en realidad no se conseguirá la soberanía. Es como un organismo cuyo código genético es propiedad de un tercero. Puedes tener los nervios y los músculos, pero sin la capacidad de auditar el modelo, eres meramente un ocupante en un organismo que no controlas realmente.

El código abierto es la única base transparente donde el código puede ser inspeccionado y verificado, ya sea por auditores corporativos o por agencias de seguridad nacional y reguladores. Cada vez más, vemos que los líderes de la industria están cambiando hacia estrategias basadas en la adopción del código abierto. Por ejemplo, a través de Sylva, los cofundadores del proyecto decidieron impulsar un estándar de la industria para un stack de telco nativo de la nube respaldada por la comunidad de código abierto. Esto ayuda a mantener la base técnica como un estándar abierto, no como un secreto comercial que podría estar en manos de una oficina extranjera.

La forma en que estos «sistemas nerviosos» de red enrutan la información se está transformando

Incluso la forma en que estos «sistemas nerviosos» de red enrutan la información se está transformando. Tradicionalmente, el tráfico se enrutaba en función del coste más bajo. En la era soberana, la prioridad es la integridad jurisdiccional. El enrutamiento se vuelve «local primero», manteniendo los datos dentro de las fronteras nacionales o europeas, incluso si eso significa evitar una ruta internacional más barata. Este flujo de información gestionado prioriza la integridad operativa y el cumplimiento legal sobre el puro gasto de tránsito, creando un organismo regional protegido.

Aquí es donde reside el verdadero poder de la nube híbrida abierta. La verdadera ventaja de los hiperescalares siempre ha sido su capacidad para operar centros de datos masivos a escala con eficiencia automatizada. Red Hat aporta esa misma excelencia operativa a la industria de las telecomunicaciones. Al aprovechar el ritmo acelerado de la innovación de código abierto, permitimos a los proveedores de servicios operar sus nubes con una velocidad y eficiencia equivalentes a las de un líder del mercado, pero con un control total sobre el software y los datos. Esto cambia el enfoque del alto coste de las operaciones manuales al alto valor de los servicios ofrecidos al consumidor.

En 2026, la necesidad de un soporte soberano y empresarial en sistemas de misión crítica es innegociable. Red Hat Confirmed Sovereign Support cierra la brecha al ofrecer la transparencia del código abierto con el soporte soberano profesional que exigen los gobiernos. Red Hat también introdujo recientemente una herramienta que facilita a las empresas evaluar su nivel de madurez en materia de soberanía digital: Red Hat Digital Sovereignty Readiness Assessment, para ayudar a las organizaciones a establecer una línea de base objetiva de su control digital en dominios clave.

El cerebro soberano

Hemos estado esperando la aplicación estrella para el 5G durante una década. No fueron las gafas de realidad virtual ni la cirugía remota. En cambio, lo que ha llegado es el cerebro soberano gracias a la IA.

Mientras que los modelos de lenguaje grandes (LLMs) han acaparado muchos titulares, Europa y Oriente Medio están apostando por los modelos de lenguaje pequeños (SLMs). Estos utilizan menos recursos de manera más eficiente y pueden ser entrenados con conjuntos de datos locales altamente específicos. Piensa en un modelo entrenado solo con documentos legales suecos o datos de salud saudíes.

Estos modelos no necesitan un gran almacén de datos. Necesitan vivir en el edge, en los centros de datos locales que los CSP ya poseen. Se proyecta que el mercado de SLM crecerá un 36% anualmente hasta 2029. Aquí es donde los proveedores de servicios pueden aprovechar una oportunidad transformadora. Al proporcionar «fábricas» de IA soberanas, pasan de vender planes de datos a vender inteligencia confiable de alto margen.

El salto evolutivo

Los CSP más exitosos en 2026 serán aquellos que hayan analizado y reformado su propio ADN. Han dejado de tratar a su departamento de tecnología como un centro de costes puro y han comenzado a tratarlo como un motor de ingresos y un verdadero habilitador tecnológico.

Los CSP más exitosos en 2026 serán aquellos que hayan analizado y reformado su propio ADN

Cuando proveedores de servicios como Telenor, Orange o T-Systems ofrecen una nube soberana, no solo venden una máquina virtual. Venden confianza. Se están poniendo al día no superando en características a los líderes del mercado, sino «localizándolos» mejor. Tienen soporte local, centros de datos locales y un conocimiento regulatorio local que no es fácil de replicar.

Finalmente, veremos el sistema nervioso, el corazón y el cerebro funcionar en sintonía. Las redes se volverán inteligentes y los centros de coste se transformarán en centros de beneficios.

¿Y qué ocurre si los proveedores de servicios se convierten realmente en este habilitador soberano? ¿Cómo se transformarán el 6G y la oferta de servicios en el edge cuando la propia red ya no sea sólo un mero conducto, sino un cerebro distribuido y soberano?

Artículos relacionados