Connect Europe ha publicado una opinión legal sobre la propuesta de la Comisión Europea para imponer la transición FTTH, recogida en la Parte V, Título I de la controvertida Digital Networks Act (DNA). Con ella vienen a confirmar la “urgente necesidad de acelerar la transición de la fibra óptica tanto de forma comercial como de mercado, ya que constituyen el 54% de la inversión europea total en FTTH”.
En este sentido, esta opinión la firma el profesor y exjuez del TJUE Roberto Mastroianni y viene a decir que disposiciones clave de la propuesta de la Comisión Europea pueden ser incompatibles con la legislación primaria de la Unión Europea.
La opinión se centra en la Parte V, Título I de la propuesta, que exigiría el apagado progresivo de las redes de telecomunicaciones de cobre, incluida la infraestructura FTTC, y la migración obligatoria a redes de fibra óptica (FTTH) en toda la UE para 2035.
Según el análisis, la propuesta plantea «múltiples y convergentes motivos» de posible incompatibilidad con el derecho de la UE. La opinión sostiene que la Comisión pudo haber excedido las competencias conferidas a los Tratados de la UE al basarse en el artículo 114 del TFUE como base legal para medidas que, en esencia, persiguen objetivos de política industrial en lugar de la armonización del mercado interior.
Cuestiona además si el apagado obligatorio cumple con los principios de subsidiariedad y proporcionalidad del artículo 5 del TUE. El análisis también plantea preocupaciones sobre la compatibilidad con la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, en particular la libertad de ejercer un negocio (artículo 16) y el derecho a la propiedad (artículo 17). E indica que el desmantelamiento obligatorio de infraestructuras de cobre de propiedad privada podría equivaler, en esencia, a una forma de expropiación indirecta sin compensación.
Otras cuestiones destacadas atañen a posibles riesgos para los consumidores, como la reducción de la continuidad del servicio y la libertad de elección, así como distorsiones de la competencia y efectos discriminatorios entre diferentes categorías de operadores de red.
Sobre estas alegaciones, Connect Europe recalca que “Europa necesita llegar a la fibra completa, y hacerlo más rápido. Esto puede lograrse desregulando la inversión privada y asegurando una transición impulsada por el mercado. La nueva regulación y los mandatos de cierre solo empeorarán el clima general de inversión para las telecomunicaciones europeas”, concluyen.






