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¿Por qué elegir teléfonos con carcasa antibacteriana?



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Snom Technology responde a esta cuestión. Las posibilidades de que un germen sobreviva dependen en gran medida del tipo de especie, de la superficie donde esté presente y de otros factores. Nuestras manos son las que presentan unos índices de transferencia más elevados

Publicado el 19 ene 2024



Snom M90
Snom M90

El problema de los gérmenes es tenido en cuenta por muchas personas. Es por eso que, la mayoría de los teléfonos de sobremesa desarrollados por Snom Technology ofrecen superficies antibacterianas, además de otras muchas funcionalidades. Pero ¿por qué elegir teléfonos con superficies antibacterianas?

No es solo por Covid. Mucha gente se pregunta cuánto tiempo suelen sobrevivir los gérmenes en las superficies y cuál es la mejor manera de hacerles frente. El término “gérmenes” no sólo incluye virus, sino también bacterias, hongos y otros microbios. Algunos son totalmente inofensivos, pero otros pueden provocar enfermedades muy desagradables. Las posibilidades de que un germen sobreviva dependen en gran medida del tipo de especie, de la superficie donde esté presente y de otros factores como la temperatura ambiente o la radiación solar. Tiradores, manillas de puertas y todo tipo de barandillas son transmisores perfectos. Pero de entre todos los tipos de superficies, nuestras manos son las que presentan unos índices de transferencia más elevados. En comparación, el teclado de un teléfono es bastante inofensivo, ¿verdad?

Contacto continuo con el dispositivo

Ya en 2007, un estudio de la Universidad de Arizona confirmó que los teléfonos de sobremesa albergan 25.127 microbios por centímetro cuadrado, es decir, 400 veces más que un asiento de inodoro medio. No es de extrañar ya que, en zonas especialmente concurridas, como vestíbulos, oficinas diáfanas o recepciones de hotel, huéspedes y empleados entran constantemente en contacto con diversas superficies, ya sean manillas, interruptores de la luz, mostradores, teclados, teléfonos…

Los teléfonos de sobremesa albergan 25.127 microbios por centímetro cuadrado, 400 veces más que un asiento de inodoro medio

“No importa lo bueno que sea un equipo de limpieza, es difícil deshacerse de todos los gérmenes que quedan. Los limpiadores suelen tener instrucciones de no tocar teléfonos ni ordenadores para descartar defectos técnicos causados por una manipulación inadecuada. Nuestro plástico facilita las cosas”, afirma Felix Glowatzka, jefe de Producto de Snom, al expresar la decisión de utilizar superficies antibacterianas para los últimos teléfonos de sobremesa y la nueva gama de teléfonos para el sector de la hostelería.

Plástico antibacteriano, una gran protección

¿Qué significa “carcasa antibacteriana“? En Snom, el agente antibacteriano inorgánico Zeomic se añade al plástico utilizado para fabricar los teléfonos. Se basa en iones de plata y otros iones que impiden la proliferación y propagación de bacterias, moho y hongos. Mediante una técnica especial desarrollada con nanotecnología, los iones se añaden al plástico. Así se crea una sustancia activa estable que mantiene su eficacia durante toda la vida útil de los teléfonos, por lo que en el caso de los dispositivos Snom es especialmente duradera.

El uso de Zeomic ha sido aprobado por la Food and Drug Administration (FDA), la Environmental Protection Agency (EPA) y la National Sanitation Foundation (NSF) en numerosos productos, como lavadoras, envases de alimentos y juguetes. Por ejemplo, se ha demostrado que la sustancia activa proporciona un 99% de protección contra las bacterias Escherichia coli y Staphylococcus aureus, está clasificada como segura y no irrita la piel. Esta es una buena razón para que Snom trabaje con esta sustancia activa.

Criterios de control aún más estrictos

Por otra parte, el teléfono inalámbrico DECT M90 de Snom, que ha sido diseñado para la industria alimentaria, los laboratorios farmacéuticos/químicos y las instalaciones sanitarias, está sujeto a la directriz ISO 22196 (2ª edición), aún más estricta. En ella se especifica un procedimiento normalizado para evaluar el efecto antiséptico de los plásticos tratados antibacterianamente y otras superficies no porosas de productos (incluidos los productos intermedios) utilizados en condiciones que favorecen la proliferación de gérmenes.

“Estas mediciones se realizan periódicamente y las lecturas se certifican para garantizar la máxima protección cuando se utilizan en entornos tan sensibles”, añade Glowatzka.

Por supuesto, hay miles de otras fuentes de propagación bacteriana o vírica por contacto o pulverización, pero al menos uno de los elementos clave se ha adaptado a las mayores exigencias de seguridad: los teléfonos de sobremesa Snom con superficie antibacteriana.

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