2026 será un año clave para las telecomunicaciones europeas. Hay consenso social, industrial y político acerca de la importancia de las redes digitales y la conectividad para la sociedad y la economía, pero no es suficiente con reconocer su valor, hay que apoyar su transformación y solventar las fragilidades estructurales de esta industria. Así lo indica el Informe sobre el Estado de las Comunicaciones Digitales que acaba de publicar Connect Europe y en el que pone de manifiesto el enorme esfuerzo del sector en el despliegue de redes y la innovación, a la par que señala la continua subinversión y fragmentación del mercado que necesita una corrección urgente.
Y es que se presenta un panorama contradictorio pues el ecosistema europeo de comunicaciones digitales representa el 5% del PIB de la UE, mientras que la inversión total en telecomunicaciones disminuyó un 2% por segundo año consecutivo y los ingresos móviles por usuario son inferiores a los de hace una década. “Esto no es una desaceleración cíclica, sino el resultado de debilidades estructurales, con altos niveles de regulación y una fragmentación persistente del mercado que siguen socavando la capacidad de inversión”, indica la asociación de operadores que reivindica que el cambio de política debe acometerse ya.
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Industria estratégica para Europa
No en vano, el ecosistema europeo de comunicaciones digitales —que abarca servicios de telecomunicaciones, equipos de red, contenido y aplicaciones— alcanzó un valor total de mercado de 1,09 billones de euros en 2024, equivalente al 5% del PIB europeo (frente al 1,5% que aporta el sector agrícola y el 7% del automotriz). Este porcentaje coloca las comunicaciones digitales entre las industrias más estratégicas de Europa, “sustentando la competitividad, la seguridad y la soberanía tecnológica”. Mientras tanto, los operadores continúan invirtiendo en FTTH, redes con capacidad gigabit, despliegue 5G, satélites y cables submarinos internacionales, a la par que se expanden cada vez más a nuevas áreas. A finales de 2025, los operadores representaban alrededor del 19% de los centros de datos de Europa y aproximadamente 750 nodos edege propiedad de los operadores. Para muestra el anuncio de Telefónica de convertir sus centrales de cobre en micro data center.
Al mismo tiempo, las telco europeas sobresalen en áreas clave, con 57 pruebas y despliegues de Open RAN en 2025 y casi el 40% de los anuncios globales de APIs de red, mientras despliegan soluciones empresariales habilitadas por IA, ofertas en la nube soberana y preparan el terreno para la conectividad satelital directa a dispositivo. La ciberseguridad sigue siendo un pilar creciente de este esfuerzo, con ingresos que alcanzan los 5.300 millones de euros, frente a los 3.200 millones de 2020.
Por detrás en 5G, FTTH y redes gigabit
La mala noticia es que, aunque el sector esté invirtiendo en mejorar sus infraestructuras de conectividad, sigue rezagada respecto a otros países.
Si hablamos de redes móviles de quinta generación, a finales de 2025 la cobertura 5G en Europa alcanzó el 94,9% de la población, mejorando respecto al 87% de 2024. No obstante, Europa sigue por detrás de sus homólogos globales: la cobertura alcanzó el 96% en China, 98,4% en EE. UU., 97% en Japón y 99,9% en Corea del Sur. A ello se suma que la adopción sigue siendo más baja en comparación con sus pares. El pasado ejercicio, la cuota 5G de todas las conexiones móviles era del 73,4% en EE. UU., 70,4% en China, 60,2% en Corea del Sur, 51,3% en Japón y 43% en Europa. Pero eso no es todo, en cuanto al 5G SA, el viejo continente también progresa muy lentamente, el 93% de la población está cubierta en China, 81% en EE.UU., 75% en Japón y 63% en Europa. Una situación que destaca igualmente el último informe de Ookla.
De acuerdo con análisis de Connect Europa, la cobertura 5G tuvo un gran coste en Europa. El coste anualizado de las licencias de espectro para los operadores ha superado los 8.000 millones de euros cada año durante los últimos cinco años, y se han invertido más de 30.000 millones de euros en licencias de espectro 5G, lo que supone un total de casi 50.000 millones de euros gastados en subastas desde 2020.
Aunque la cosa mejora si nos fijamos en redes fijas, todavía queda mucho por hacer. Así, en disponibilidad global de gigabit y rendimiento de red las velocidades medias de descarga fueron de 171 Mbit/s en Europa, frente a 289 Mbit/s en EE. UU., 206 Mbit/s en China, 219 Mbit/s en Japón y 234 Mbit/s en Corea del Sur. Bien es cierto que la cobertura FTTH alcanzó el 77,2% de los hogares europeos en 2025, frente al 70,9% en 2024, mientras que las redes con capacidad gigabit cubrieron el 86,6%. En este contexto, Europa rinde bien en FTTH en relación con Estados Unidos, pero sigue por detrás de China y Japón.
Aumento del tráfico
En cuanto al uso de la red, el tráfico de datos ha seguido aumentando de forma constante, alcanzando 1104 exabytes en redes fijas en 2025, frente a 989 exabytes en 2024. El tráfico móvil también creció, alcanzando los 169 exabytes en 2025, frente a los 149 de 2024.
De cara al futuro, también se espera que el tráfico relacionado con la IA contribuya a «llenar» las redes en el futuro, mientras que se estima que el tráfico de interconexión de centros de datos aumente hasta un 50% anual entre 2025 y 2030.
Baja la inversión y se estancan los ingresos
Por otra parte, el informe constata que, a pesar de la continuidad del despliegue, los objetivos de Europa para la Década Digital están cada vez más en riesgo. El sector telco se enfrenta a un mal crónico que perdura desde hace más de una década: bajas inversiones y bajos ingresos.
La inversión total del sector siguió descendiendo: el capital en telecomunicaciones europeas cayó un 2%, alcanzando los 64.600 millones de euros en 2024 frente a los 65.800 millones de euros en 2023. Esta caída estuvo marcada principalmente por la desaceleración de la inversión FTTH. Al ritmo actual, 41,8 millones de europeos seguirán sin acceso a FTTH para 2030, muy por debajo de los objetivos de la UE.
Esta desaceleración se produce en un contexto de ingresos estructuralmente débiles. En 2024, el ARPU móvil ajustado por PIB se situó en 14,9 € en Europa, un 2,4% menos interanual en términos reales, y menos que hace una década (es decir, eran 15,3 € en 2015). En cambio, ARPU alcanzó 26,1 € en Estados Unidos, 21,7 € en Corea del Sur y 21,3 € en Japón. También este año, la inversión global per cápita en telecomunicaciones en Europa está por detrás de la de sus homólogos globales, con 118 € por persona en Europa, 217 € en EE. UU., 173 € en Japón y 151 € en Corea del Sur. El dato positivo es que los miembros de Connect Europe continúan desempeñando un papel estabilizador, representando el 54% de toda la inversión FTTH en 2024 (17.200 millones de euros). Sin embargo, la subinversión sostenida a nivel sectorial refleja un problema estructural más amplio.
Persiste la fragmentación
Otro aspecto que destaca el estudio realizado por Analysys Mason para la asociación telco es los mercados europeos siguen muy fragmentados. De nuevo el mensaje de que hay muchos actores en el terreno de juego. El número de operadores de red móvil (MNOs) con más de 500.000 suscriptores en Europa es de 44, frente a 8 en Estados Unidos, 4 en Japón, 4 en China y 3 en Corea del Sur. La fragmentación también es evidente en redes fijas: el número de operadores de red de fibra con más de 500.000 suscriptores supera los 70 en Europa, frente a 28 en EE. UU., 6 en Japón, 5 en Corea del Sur y 4 en China.
Renovarse o morir
Pese a este panorama poco favorecedor, los operadores europeos de telecomunicaciones continúan innovando con la incorporación de nuevos servicios. Uno de ellos es el de ciberseguridad. Concretamente, los ingresos por ciberseguridad se situaron en 5.300 millones de euros en 2025, frente a los 3.200 millones de euros.
Otra apuesta firme se sustenta en la IA, desde infraestructuras hasta modelos, gestión y análisis de datos, aplicaciones y servicios profesionales relacionados con esta tecnología. Para ello, los operadores han puesto el foco en sus redes. De hecho, los operadores europeos están por delante de sus homólogos globales en pruebas y despliegues de Open RAN (57 solo en 2025) y en número de APIs de red activas (el 38% de todos los anuncios de APIs a nivel mundial procedían de Europa).
Otro vector de innovación está en la nube. En 2025, los operadores de telecomunicaciones poseían alrededor del 19% de los centros de datos europeos (alrededor de 600 centros de datos de un total de 3.177). En edge cloud, se estima que los operadores europeos habrán desplegado alrededor de 750 nodos edge para finales del pasado ejercicio.










