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Las telco europeas vuelven a la carga: piden un viraje legislativo


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Los dirigentes de las principales operadoras de Europa hacen un llamamiento a las instituciones para acometer reformas políticas que fomenten la inversión y la consolidación, además de reorientar las controvertidas DNA y CSA

Publicado el 15 sept 2026

Cristina Albarrán

Directora de Redes&Telecom



Las telco europeas vuelven a la carga: piden un viraje legislativo
Las telco europeas vuelven a la carga: piden un viraje legislativo



Las principales operadoras de telecomunicaciones de Europa han emitido un comunicado conjunto, a través de Connect Europe, en el que reclaman un cambio de rumbo legislativo en el viejo continente. En su declaración argumentan que las redes de conectividad son una capa crítica que todavía está bajo su control, pero que esta posición de liderazgo está en riesgo como consecuencia de la puesta en marcha de reformas políticas “incoherentes”. Tal situación los lleva a la encrucijada de elegir entre reforzar la conectividad y desbloquear el dominio tecnológico o arriesgarse a perder el control de toda la arquitectura tecnológica.

En este sentido alegan que el ecosistema de conectividad ya contribuye con el 5% del PIB europeo. Además, los operadores de telecomunicaciones invierten 64.000 millones de euros anualmente. “Sin embargo, Europa todavía necesita 475.000 millones de euros para lograr redes de clase mundial solo en móviles, lo que requiere un cambio radical en la inversión”. Ofreciendo conectividad gigabit global y 5G SA para industria, invirtiendo en cables submarinos y satélites, así como en las futuras redes 6G, “Europa puede empoderar a sus empresas para expandirse en toda la pila tecnológica y recuperar el liderazgo”.

IA, nube soberana y tecnología de defensa y resiliencia

Precisamente, los operadores están preparados para desempeñar su papel en la entrega de ese ansiado liderazgo tecnológico en tres áreas:

Inteligencia artificial. Mediante la construcción de fábricas y gigafábricas europeas de IA, el despliegue de plataformas de IA abiertas y soberanas, la extensión del acceso a herramientas de IA para sus clientes y la capacidad de responder al crecimiento del tráfico de datos generado por IA, así como las necesidades avanzadas de la red para la inferencia de IA.

Nube soberana. Creando capacidad de datos y satisfaciendo la demanda de nube soberana: desde la nube de borde (edge) integrada en redes móviles hasta la construcción de centros de datos y plataformas de nube soberanas, desde la nube paneuropea federada hasta ofertas de nube integrada.

Tecnología de Defensa y Resiliencia. Ayudando a mantener Europa segura y contribuyendo al objetivo de inversión del PIB del 1,5% en infraestructuras críticas, tal como acordaron los jefes de Estado de la OTAN. “Podemos proporcionar comunicaciones militares seguras, detección de drones, escudos de ciberseguridad, operaciones de seguridad gestionadas, segmentos y capacidades 5G dedicadas, así como servicios satcom”, suscriben.

Reformas para impulsar la competitividad

No obstante, el potencial que tienen las telco para abordar ese liderazgo tecnológico exige que Europa base su competitividad en reformas políticas concretas y ya se han dado pasos en este camino como en materia de soberanía tecnológica con la Ley de Desarrollo de la Nube y la IA (CADA), así como con su reciente regulación del espectro satelital móvil al priorizar la banda de 2 GHz para operadores europeos. Un espíritu que consideran debe reflejarse igualmente en una modernización de la aplicación de la ley de fusiones, permitiendo la consolidación tanto nacional como transfronteriza para ganar en capacidad de inversión e innovación.

Viraje en la DNA: 4 puntos clave

La otra cara de la moneda está en la Ley de Redes Digitales (DNA) que “no aborda la necesidad de Europa de mejorar materialmente las condiciones de inversión e innovación para la conectividad”. Sobre este particular hacen un llamamiento a los colegisladores para que corrijan el rumbo en torno a cuatro prioridades:

Desbloquear capital para el despliegue de la red

Los colegisladores deberían apoyar plenamente las licencias de espectro indefinidas por defecto, con un plazo mínimo de 40 años en casos excepcionales, tal y como propone la Comisión. En los últimos 12 años, la industria europea de telecomunicaciones ha gastado 110.000 millones de euros en licencias de espectro. Alejarse de las subastas frecuentes es una de las formas más inmediatas de redirigir capital hacia inversiones en 5G, fibra y 6G.

Inversión impulsada por la demanda, no por un mandato

Sostienen que mientras las operadoras europeas invierten más de 30.000 millones de euros al año en FTTH, Europa no recibirá más fibra simplemente obligando a los operadores a desactivar las redes de cobre. Este enfoque restringiría la elección del consumidor, debilitaría la competencia en infraestructuras y desestimaría las diferentes condiciones del mercado en el continente. “La transición a la fibra debería estar impulsada por mejores condiciones para su despliegue, por la elección del consumidor y por la evolución de la demanda del mercado, no por un mandato regulatorio”, expresan. Los consumidores deberían seguir siendo libres de elegir entre ofertas que satisfagan sus necesidades, con redes compitiendo no solo en velocidad, sino también en calidad, fiabilidad y servicio.

Modernizar la regulación para innovar en redes

Como se indica en el Informe Draghi, la actual regulación ex-ante desincentiva la inversión y la asunción de riesgos. “Europa no debería llevar adelante un modelo regulatorio diseñado hace décadas para redes de cobre en los mercados de fibra cada vez más competitivos hoy en día”, matizan. Y añaden: “Donde los mercados funcionan, la competencia debe liderar – y la regulación debe seguir siendo una red de seguridad”. Asimismo, mencionan el controvertido asunto de la neutralidad de la red: “El mismo espíritu debe guiar la neutralidad de la red: Europa puede preservar sus principios de Internet Abierto asegurando la seguridad jurídica y permitiendo espacio para innovar con redes avanzadas 5G y 6G, incluyendo la segmentación de redes, la diferenciación de calidad y los nuevos servicios industriales”.

Lograr una simplificación real

La prometedora DNA debe cumplir la promesa de la Comisión de «simplicidad por diseño»: menos regulación y burocracia, mayor armonización y, con ello, más espacio para la inversión y la innovación.

“Por encima de todo, las reformas en curso deben ser coherentes. Aunque la DNA pretende fortalecer la capacidad de inversión de las telecomunicaciones, la Ley de Ciberseguridad (CSA) corre el riesgo de agotar el capital necesario para invertir en fibra, 5G y 6G”, subrayan. Sobre este asunto sostienen que los requisitos generales de eliminación de equipos previstos por la CSA impondrían hasta 40.000 millones de euros en costes de reemplazo en el sector. Además, un estudio reciente muestra que las cargas adicionales incluyen interrupciones operativas, así como efectos negativos para los clientes. Por ello, declaran “Necesitamos un enfoque proporcionado y basado en el riesgo que tenga en cuenta medidas alternativas de mitigación, en lugar de restricciones amplias que obliguen a la sustitución de infraestructuras sin tener en cuenta los ciclos de vida de la inversión ni la compensación”.

Los firmantes consideran que están preparados para contribuir a la obtención del liderazgo tecnológico europeo, pero creen que las reformas actuales sobre las leyes DNA y CSA deben corregirse para incentivar al sector a invertir más. “Hacemos un llamamiento a las instituciones de la UE para que se unan a nosotros en este camino, mientras ayudamos a Europa a mantenerse al ritmo de la competencia global y la innovación tecnológica”, concluyen.

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