El pasado mes de septiembre se rumoreaba que cuatro de las mayores operadoras de Europa (Deutsche Telekom, Orange, Telefónica y Vodafone), estaban negociando la creación de un consorcio para licitar por el espectro para servicios satelitales D2D y lanzar una propuesta que les permitiera plantar cara a competidores estadounidenses como Starlink.
Hoy estos rumores se han confirmado tras el anuncio de la firma de una carta de intenciones para estudiar una puja conjunta por parte de las cuatro telco anteriormente mencionadas que ha de licitarse el próximo año. Una medida que, como ha reconocido en el comunicado remitido, respalda el objetivo de la Comisión Europea de reforzar la soberanía, la seguridad y la resiliencia de Europa en infraestructuras críticas de conectividad.
Pero más allá de garantizar una gobernanza europea responsable de infraestructuras espaciales clave, “ofrecerá a todos los operadores de redes móviles un acceso abierto y no discriminatorio para prestar servicios Direct-to-Device (D2D, conexión directa al dispositivo) a sus clientes”, recalcan los firmantes. Unos servicios que se proporcionaría “a través de un modelo diseñado para fomentar la competencia, reducir la fragmentación del mercado y ampliar la oferta para los consumidores en toda Europa”.
Con este movimiento se busca asimismo “acelerar el despliegue del mercado, permitir un uso eficiente del espectro y facilitar la integración fluida de la conectividad por satélite en las redes móviles existentes”, recalcan.
Socio satelital aún por seleccionar
En concreto, la iniciativa conjunta de Deutsche Telekom, Orange, Telefónica y Vodafone tiene como ambición responder a la demanda de los clientes de una cobertura universal en zonas con servicio insuficiente, reforzar la resiliencia de las redes públicas, proteger las comunicaciones críticas y apoyar el desarrollo de una constelación europea.
Como parte del proyecto, los cuatro operadores prevén desplegar en Europa infraestructura terrestre clave, así como funciones críticas de coordinación y supervisión, sin invertir directamente en una constelación de satélites. Esta la aportará un socio satelital aún por seleccionar, pero que lo más probable es que sea europeo, si se busca una coherencia en estos argumentos.
“La alianza entre la iniciativa liderada por los operadores móviles y el operador de satélites combinaría la gobernanza europea y el acceso al mercado con una tecnología satelital probada y experiencia en despliegue”, continúan.
A la espera de confirmar ese socio satelital, las operadoras han adelantado que dicha carta de intenciones no sustituye a las alianzas satelitales ya existentes como las que tienen en vigor con diferentes proveedores.






