¿Estamos dando una oportunidad justa a que el 3D y la HDTV tenga éxito?

Publicado el 08 Jun 2010

Por Antonio Gómez Moliner, director general de Ciena para el Sur de Europa

El Mundial de Sudáfrica 2010 será el primero en ser emitido en 3D, según ha anunciado la FIFA. Y por lo que ya ha sucedido en otros países, parece que los eventos deportivos están liderando el despegue de los nuevos servicios como el 3D o la Televisión en Alta Definición.

Aunque el 3D es una buena noticia para los seguidores del deporte que quieran sentirse parte del juego, es crucial que tanto los proveedores de servicios, como los lugares que albergan estos eventos garanticen que cuentan con la infraestructura de red necesaria y la capacidad suficiente, de lo contrario, la industria corre el riesgo de decepcionar con los servicios y los nuevos ingresos potenciales que pueden aportar (y en última instancia, desilusionar a los consumidores).
La televisión se ha convertido en un medio enormemente interactivo y emocional, y la emisión de algunos eventos televisados puede anticiparse durante días, semanas e incluso meses. El Mundial de Fútbol es un ejemplo perfecto. Cuando comience, las personas que lo vean en 3D esperarán que el servicio funcione sin problemas. Si la calidad de la experiencia es de todo menos perfecta, la industria corre el riesgo de que los consumidores le den la espalda y desconecten. Se han producido incidentes relacionados con la reproducción de contenido a través de redes inalámbricas sobrecargadas en Estados Unidos. La existencia de cada vez más dispositivos móviles con más capacidad de datos ha repercutido en un servicio irregular, baja velocidad de descarga y frustración de los usuarios. El 3D y la Televisión en Alta Definición (HDTV) corren un riesgo similar, a menos que se adopten los pasos adecuados para establecer la red que los soporte.
Para que estos servicios, que requieren un gran ancho de banda y son muy sensibles a la latencia, se apliquen con éxito es necesario abordar varias cuestiones clave, especialmente la conectividad y la capacidad. Si bien un canal estándar SD a un nivel de compresión típica sólo requiere 2 Mb de ancho de banda por segundo, un canal HD consume 6 Mbps, y una emisión de canal en alta definición 3D puede consumir hasta 30 Mbps. Pero no es suficiente con la capacidad de la red. Otro paso crítico hacia una implantación de servicios y adopción exitosa es reconocer la importancia de la calidad de la difusión, prestando una estricta atención a posibles problemas como la latencia y flexibilidad de red.
Garantizar la capacidad suficiente para ofrecer alta calidad tanto en los servicios de banda ancha como en la calidad de la experiencia, son los elementos básicos para la entrega de estos servicios.

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Antonio Gómez Moliner

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