El gasto anual en infraestructura y dispositivos de banda ancha de seguridad pública basados en LTE y 5G NR superará los 6.300 millones de dólares a nivel global para finales de 2028. Unas previsiones al alza que se sustentan en la migración de los sistemas LMR (Land Mobile Radio) a la tecnología de banda ancha 3GPP en múltiples mercados nacionales en los próximos años.
No en vano, países de Europa Occidental y del norte del continente como Reino Unido, Francia, Finlandia y Suecia, están avanzando en esta dirección con planes en marcha para migrar a todos los usuarios de seguridad pública de los sistemas TETRA y Tetrapol a redes 3GPP críticas a nivel nacional entre 2028 y 2031. Corea del Sur, sin embargo, es una excepción ya que realizó su transición mucho antes debido a la ausencia previa de una red digital LMR con cobertura nacional.
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Proyectos de migración ya en marcha
Pero no sólo se trata de proyectos a futuro. Hoy día ya están operativos o en fase de entrega despliegues nacionales de banda ancha de seguridad pública. Es el caso de Arabia Saudí con una iniciativa valorada en 8.700 millones de dólares y que está destinada a las agencias de defensa, fuerzas del orden e inteligencia del Reino.
Junto a él podemos mencionar el proyecto NGCS basado en 5G de la Policía de Hong Kong, así como iniciativas de alto perfil como la FirstNet de Estados Unidos, Safe-Net de Corea del Sur, ESN de Gran Bretaña, RRF de Francia, SWEN de Suecia y VIRVE 2 de Finlandia.
O la PSN de Nueva Zelanda, la red LTE de la Policía Real de Tailandia, PSMS de Japón, el nuevo sistema de comunicaciones crítico de Irlanda, el servicio de seguridad pública LTE/5G del Ministerio del Interior italiano, la red de banda ancha SIRDEE de España, la red de banda ancha EDR 2.0/3.0 5G-ready PPDR de Hungría, KETUM de la Policía Nacional de Turquía, la red híbrida PPDR de Rumanía, la red LTE del Ministerio de Asuntos de Catar, la red de banda ancha de seguridad pública de Omán, el sistema de comunicaciones híbrido TETRA-LTE de Jordania, la NAS de Egipto y el proyecto de red privada del Gobierno Federal Brasileño.
Aportaciones de la banda ancha en comunicaciones críticas
Como detalla el último informe de investigación de SNS Telecom & IT, los servicios MCX (Mission Critical Services) compatibles con 3GPP son un componente fundamental de las redes de banda ancha de seguridad pública a nivel nacional, y recientemente se han adjudicado múltiples contratos tanto para soluciones de interoperabilidad habilitadas por pasarelas como para tecnología IWF basada en estándares.
Otras áreas clave de esta apuesta incluyen la mejora de la cobertura en edificios; el sidelink 5G NR (tecnología de comunicación directa dispositivo a dispositivo que permite a equipos de la UE intercambiar datos sin pasar por una estación base o la red central); terminales híbridos LMR-banda ancha y otras alternativas para comunicaciones fuera de la red; activos de red rápidamente desplegables; conectividad satelital directa al dispositivo e integración de NG911, vídeo en directo, servicios de geolocalización, análisis de IA y conciencia situacional.
El network slicing de las operadoras
Más allá de los programas nacionales financiados por el Estado, los operadores móviles públicos en algunos países están impulsando el network slicing sobre sus núcleos 5G independientes como alternativa a las redes dedicadas. En Estados Unidos, tanto Verizon como T-Mobile han lanzado segmentos de red para competir con la red nacional de banda ancha FirstNet, operada por AT&T.
También se están desplegando redes privadas 5G independientes de pequeña y mediana escala para atender necesidades operativas específicas. Por ejemplo, la Policía de Ciudad de México está utilizando una red privada 5G independiente para permitir la transmisión de contenido visual a auriculares inalámbricos de realidad virtual como parte de un sistema de entrenamiento inmersivo, mientras que el Ayuntamiento de Madrid y la Unidad Militar de Emergencia de España han adoptado soluciones de burbuja táctica —basadas en sitios privados móviles 5G y slicing de red sobre redes comerciales 5G— para mejorar la preparación ante emergencias y las operaciones de extinción de incendios forestales.
Crecimiento del mercado
Con todas estas propuestas en ciernes o ya operativas, no es de extrañar que las previsiones sean positivas. De hecho, la consultora estima que las inversiones anuales en infraestructura y dispositivos LTE/5G de seguridad pública alcanzaron los 5.000 millones de dólares en 2025, impulsadas tanto por nuevos proyectos como por la expansión de redes híbridas dedicadas, gubernamentales-comerciales y seguras MVNO/MOCN existentes.
El mercado seguirá creciendo a una tasa compuesta anual compuesta de aproximadamente el 8% en los próximos tres años, llegando a superar los 6.300 millones de dólares a finales de 2028, a medida que los despliegues de banda ancha crítica a nivel nacional pasan de prueba de concepto a producción.










