La carrera por la inteligencia artificial ya no se juega sólo en el terreno de la experimentación. Las organizaciones quieren pasar de los pilotos a la producción real, pero hacerlo exige una infraestructura capaz de responder en tiempo real, cerca de donde se generan los datos. Ahí es donde Cisco sitúa su nueva apuesta junto a NVIDIA.
La compañía ha anunciado en Madrid una expansión de Cisco Secure AI Factory con NVIDIA que extiende esta arquitectura más allá del centro de datos tradicional. El objetivo es que empresas, neoclouds, nubes soberanas y proveedores de servicios puedan desplegar cargas de trabajo de IA de forma más rápida, integrada y segura, reduciendo plazos de meses a semanas.
Chuck Robbins, presidente y CEO de Cisco, sostiene que muchas organizaciones ya comprenden el potencial transformador de la IA, pero siguen buscando cómo implementarla de forma segura y a gran escala. En la misma línea, Jensen Huang, fundador y CEO de NVIDIA, subraya que la seguridad debe integrarse en cada capa, desde el silicio hasta el software.
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Inferencia local para decisiones que no pueden esperar
La clave de este movimiento está en la inferencia en el extremo. En ámbitos como la sanidad o la industria, esperar a que los datos viajen a un centro de datos remoto puede no ser viable. Analizar imágenes médicas, detectar riesgos en una planta de producción o activar respuestas automáticas en movilidad requiere que la IA funcione localmente.
Para ello, Cisco amplía el soporte de su propuesta al edge corporativo con sus portfolios Cisco UCS y Cisco Unified Edge, pensados para ejecutar cargas críticas sin las exigencias energéticas y físicas de un entorno clásico de datacenter. Al mismo tiempo, presenta el nuevo diseño de referencia Cisco AI Grid con NVIDIA, que combina la Mobility Services Platform con las GPUs NVIDIA RTX PRO Blackwell Series para que los proveedores de servicios ofrezcan IA gestionada en el extremo con fiabilidad de nivel operador.
Más rendimiento, menos complejidad y seguridad en cada capa
La expansión también refuerza el músculo técnico de estas fábricas de IA. Cisco incorpora nuevos switches como el Cisco N9100 de 102,4 Tbps, con tecnología NVIDIA Spectrum-6, y avanza en despliegues más ágiles gracias a Cisco Nexus Hyperfabric, ahora integrado en Cisco NexusOne.
Pero el mensaje central no es sólo de potencia. Cisco insiste en que la seguridad ya no puede añadirse al final del proceso. Por eso, su propuesta incluye Cisco Hybrid Mesh Firewall, capaz de aplicar políticas consistentes en distintos puntos de la infraestructura, incluidas las DPUs NVIDIA BlueField, para bloquear amenazas antes de que alcancen los datos sensibles.
A ello se suma Cisco AI Defense, que incorpora pruebas automatizadas, protección específica para agentes de IA e integración con NVIDIA NeMo Guardrails y con los entornos OpenShell de NVIDIA. La meta es clara: permitir que los agentes autónomos operen sobre flujos críticos sin abrir nuevas brechas.
La lectura de fondo es evidente: la IA empresarial ya no sólo necesita potencia para escalar, sino una arquitectura capaz de funcionar en todas partes sin fragmentarse ni perder control. Cisco y NVIDIA quieren situarse justo en ese punto.








