El año pasado Ookla sentenciaba que España padecía la enfermedad de la Wi-Fi obsoleta, debido a que se habían centrado los esfuerzos en el despliegue de fibra. Parece que las tornas empiezan a cambiar, pero muy lentamente. Un panorama que se refleja a nivel mundial y continental.
No en vano, el nuevo informe – que rastrea las tendencias globales de adopción de Wi-Fi desde el estándar 4 hasta el 7 empleando para ello los datos de Speedtest de entre el primer trimestre de 2022 hasta el mismo periodo de 2026-, reconoce que esta conectividad inalámbrica está entrando en una nueva fase, con estándares heredados como Wi-Fi 4 en declive, justo cuando el recién llegado Wi-Fi 7 está ganando impulso. Tímidamente.
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Van desapareciendo los estándares antiguos
Así las cosas, una de las conclusiones del estudio es que las generaciones Wi-Fi 5 y Wi-Fi 4 disminuyeron gradualmente, cayendo al 39% y 34% respectivamente a escala mundial. En el caso del viejo continente corrobora que el estándar 4 heredado está desapareciendo: sus muestras disminuyeron rápidamente del 46,8% en el primer trimestre de 2022 al 25,3% en el mismo periodo de 2026. Pero Wi-Fi 5 aún mantiene la mayor cuota de mercado en la región con un 37,1%.

Wi-Fi 7 despierta, en algunos países
Por otro lado, protocolos más modernos continúan progresando. Así, la cuota de mercado global de Wi-Fi 6 aumentó de sólo un 6% a un 27%. En Europa también se experimentó un salto del 6,1% al 35,2%.
A pesar de que los primeros routers Wi-Fi 7 estuvieron disponibles comercialmente en 2023, Wi-Fi 7 sólo obtuvo el 1,8% de las muestras de Wi-Fi en el primer trimestre de 2026. Hay diferentes factores detrás de lo que a primera vista parece una curva de adopción lenta. El desarrollo del estándar Wi-Fi 7 (802.11be) comenzó con un borrador inicial en marzo de 2021, y aunque los primeros dispositivos disponibles comercialmente se lanzaron a principios de 2023, se basaban en estándares preliminares, con la versión final publicada en julio de 2025. A ello se suma la disponibilidad de la banda de 6 GHz y su asignación fragmentada a nivel global. De hecho, en Europa se tomó una decisión salomónica al respecto: partir por la mitad y destinar una parte a las redes 5G y futuras 6G y otra a Wi-Fi. Lo que provocó reacciones…
Ante este panorama, no resulta raro que Wi-Fi 7 haya captado poco menos del 2% de la cuota de mercado a nivel mundial a principios de este año y que en Europa haya comenzó a ganar terreno -modestamente-, con el 2,5% de las muestras conectándose a través de este estándar. Si nos centramos en el análisis por países, Suiza lidera la región en la adopción de estándares Wi-Fi avanzados (Wi-Fi 6 + 7) con una cuota del 58,7%, muy por delante de mercados como Chequia (311%) e Irlanda (30,7%).
Así las cosas, siendo realistas, la firma de análisis confirma que Wi-Fi 7 representa sólo una pequeña parte de la base global de esta conectividad. Sin embargo, en países como Estados Unidos, Canadá y Singapur está comenzando a despuntar. Principalmente en el país asiático que tiene el mayor porcentaje de usuarios de Wi-Fi 7 (25%) del mundo, de acuerdo con Ookla. Esto se debe en gran parte al impulso del gobierno para mejorar la velocidad de banda ancha doméstica a 10 Gbps y a la integración por parte de las operadoras de telecomunicaciones de equipos Wi-Fi 7 en sus suscripciones.
Banda de 5 GHz, líder indiscutible
Asimismo, el estudio señala que la banda no licenciada de 5 GHz sigue siendo la referencia global indiscutible, apoyando al 58% de los usuarios debido a su disponibilidad casi universal. Por su parte, el uso de 6 GHz sigue fragmentado a nivel global, capturando solo un 1,7% de participación en las muestras.
Si hablamos de Europa, la mayor parte del uso de Wi-Fi (66%) en la UE es manejado por 5 GHz. Esto representa un aumento desde el 45,7% registrado en 2022. De otro lado, 6 GHz capturó sólo un 1,6% de participación del total de muestras en los primeros meses de este ejercicio 2026 (con un promedio en la UE del 1,5%). En este terreno, Francia (8,6%) y Noruega (6,5%) lideran la región en el uso de esta frecuencia. Por el contrario, Alemania (1,1%), Italia (0,4%) y España muestran un uso notablemente menor.

Políticas de espectro y coste de los componentes
Pese a estos resultados, el futuro de la conectividad inalámbrica está claro: pertenece a la banda de 6 GHz y a la rápida aparición de Wi-Fi 7. Eso sí, todo dependerá principalmente de la asignación de espectro de cada país.
Y es que, este freno en la apuesta por la Wi-Fi avanzada no está en los dispositivos ya que la mayoría (61,4%) de las muestras globales de Speedtest en dispositivos Android son compatibles con Wi-Fi 6 o generaciones posteriores. No obstante, recalcan que la creciente demanda de infraestructuras de inteligencia artificial (IA)—específicamente de memoria y unidades de procesamiento de alto rendimiento—ha inflado los costes de los componentes en toda la cadena global de suministro de semiconductores, incrementando la presión sobre la lista de materiales tanto para los fabricantes de smartphones como para los equipos de las instalaciones (CPE) de los clientes.

Sobre este particular, Omdia prevé que la adopción global de Wi-Fi 7 dentro de la base instalada de CPE de consumo escalará a una tasa anual compuesta anual del 35,2%, alcanzando el 13,8% para 2030. Wi-Fi 6 seguirá siendo la generación dominante de Wi-Fi durante ese periodo, pero crecerá a un ritmo más lento con una tasa compuesta anual compuesta del 9,7%, alcanzando una cuota del 62,0% para 2030. Paralelamente, la consultora estima que el CPE Wi-Fi 8 comenzará a llegar al mercado durante 2028.






